Pongamos de moda nuevamente la caballerosidad, sean caballeros con la novia, la esposa, la abuelita, la amiga, con cualquier mujer, veamos sin lascividad nuevamente a las mujeres, como esa especie hermosa que debemos de proteger, enseñemos con el ejemplo a otros varones.


Mujeres no le quiten lo caballeroso a los varones, no se bajen del auto y dejen que les abra la puerta, sean agradecidas con los hombres caballerosos, un simple gracias o una sonrisa es suficiente.
Mujeres sigan creciendo profesionalmente pero no compitan con los hombres, no hagan alarde de lo grandiosas que todos sabemos que pueden ser; hombre y mujer pueden hacer y lograr las mismas cosas, pero no olvidemos que somos diseños diferentes para que funcionemos en armonía.

Mujeres sean sensuales y no sexuales públicamente, dejen algo mas a la imaginación, la mercadotecnia nos ha vendido la idea de que todo tiene que ser “sexual” porque eso vende, pero nos ha hecho mucho daño como sociedad.
Hombres no le teman a las mujeres independientes e inteligentes, ellas también lloran, también necesitan quien las abrace y sentirse protegidas, saber que darás la cara por ella en cualquier situación, eso las empodera mas que cualquier super curso de superación personal.

Cuando estes con ella, apaga o pon en silencio tu celular, que sienta que ella es lo mas importante que el trabajo o cualquier otra cosa.

Si tienen hijos “ambos” recuerden que lo mas importante es la pareja, si la pareja esta bien, los hijos crecerán bien. Los hijos son temporales y se irán.

Dejemos de ser machistas y seamos hombres.

Hombres no anden presumiendo sus conquistas, y si tienes una mujer cuídala, ámala, trátala como cuando la estabas conquistando, pues aunque sea tu esposa a las mujeres se les sigue conquistando, eso ayuda mucho a no perder la atención en otras mujeres a tu alrededor.

Recuerda que siempre va a ver una mujer o un hombre mas atractiva que tu esposa y que tu… pero solo una persona estará a tu lado en las buenas y en las malas.

Tratemos a las mujeres como damas, aunque ellas se hagan las rudas y fuertes, en el fondo se mueren por sentirse amadas, deseadas y sobre todo protegidas.

En pocas palabras, los buenos modales y los valores jamás deben de pasar de moda aunque el mundo avance.

Sensei Carlos Avila