Con lo sucedido en Torreón el día 10 de enero se levantan especulaciones entorno a como los video juegos afectan el pensamiento de los jóvenes y niños que a temprana edad se enfrentan a la simulación de violencia por medio de los videojuegos.

Según información que aparece en medios han sido varias las ocasiones en la que los videojuegos son señalados como los causantes de tiroteos y otro tipo de conductas agresivas en los jóvenes y niños. De hecho con información del Universal en uno de sus artículos habla en la forma en que un estudio realizado por el equipo de investigación de la Universidad de Brock en Canadá y publicado en la revista Developmental Psychology, en el cual se menciona que los adolescentes se vuelven más agresivos hacia otras personas tras jugar durante años a videojuegos violentos.

De acuerdo con investigadores del Instituto de Internet de Oxford, de la Universidad de Oxford, reportaron que, según un estudio realizado en 2019, no existe relación entre el comportamiento agresivo de los adolescentes y la cantidad de tiempo que pasan jugando videojuegos con contenidos violentos.

En la presentación del estudio se utilizaron datos representativos a nivel nacional de adolescentes británicos y sus padres, junto con las clasificaciones oficiales de violencia en los juegos de la UE y los Estados Unidos. Los hallazgos fueron publicados en Royal Society Open Science.

“La idea de que los videojuegos violentos provocan la agresión en el mundo real es popular, pero no ha tenido muy buenos resultados con el tiempo”, dijo el investigador principal, el profesor Andrew Przybylski, director de investigación del Oxford Internet Institute. “A pesar del interés en el tema por parte de los padres y los responsables políticos, la investigación no ha demostrado que haya motivo de preocupación”.

La efectividad del estudio hasta la fecha sigue en pie, debido a que utiliza una combinación de datos subjetivos y objetivos para medir la agresión y la violencia de los adolescentes en los juegos. A diferencia de investigaciones anteriores sobre el tema, que se basaron en gran medida en datos autoinformados de adolescentes, el estudio utilizó información de padres y cuidadores para juzgar el nivel de comportamiento agresivo en sus hijos.

Además, el contenido de los videojuegos se clasificó utilizando el sistema oficial de clasificación de información de juegos paneuropeos (UE) y la Junta de clasificación de software de entretenimiento (EE. UU.), En lugar de solo las percepciones de los jugadores sobre la cantidad de violencia en el juego.

De igual forma según narra la investigación, para la psicóloga Feggy Ostrosky Shejet, profesora de la Facultad de Psicología y doctora en Biomedicina por la UNAM, los videojuegos no necesariamente generan violencia, debido a que estos responden a nuestros gustos y tendencias emocionales.

Para la investigadora el videojuego no es el problema en sí, sino el número de horas que los jugadores pasan frente a una pantalla, ya que de ser un lapso considerable.

Uno de los riesgos que se corre es que este tipo de entretenimiento aísle y aleje de la convivencia social a los jugadores, actividades necesarias para que un individuo se desarrolle de manera satisfactoria dentro de un grupo social.

Sin embargo, para la doctora de la UNAM, “el problema no es el pastel, sino que te lo comas completo”, ya que los videojuegos al igual que cualquier otra sustancia, pueden llegar a ser adictivos, ya que brindan a los gamers dopamina y refuerzos inmediatos, por lo que no se posterga la satisfacción. “Ahí deja de ser positivo”, refirió la investigadora.