El detrás de los reclamos entre agricultores está el cumplimiento de un tratado binacional que data de 1944 y que el gobierno de López Obrador busca cumplir sin retrasos.

Siempre se ha cumplido el tratado después de la temporada de lluvias que termina a principios de octubre, sin embargo, este 2020, que toca saldar la deuda de un nuevo ciclo, ha estado marcado por el descontento de agricultores de Chihuahua quienes acusan al gobierno federal, de querer pagar “por adelantado” el agua y no en las fechas que se siguen desde hace 75 años.

El tres de diciembre del año pasado se reunieron los tres gobernadores del Tratado, Javier Corral, Francisco Javier Cabeza de Vaca y Jaime Rodríguez con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, la directora de Conagua, Blanca Jiménez, el Secretario de Agricultura, Víctor Manuel Villalobos, y el Secretario de Seguridad Alfonso Durazo, a cuyo cargo está la Guardia Nacional.

Al concluir el encuentro enviaron un escueto boletín con dos puntos de acuerdo: Uno, “Atender, por parte de Conagua, la solicitud de los distritos de riego, con relación a sus concesiones, de la cuenca del Bravo, en términos de su ciclo agrícola pendiente” y dos, “el cumplimiento estricto y obligado del tratado de 1944 y que se hace en el reconocimiento de todos, de que obligaciones de carácter internacional, firmadas y suscritas por México, deben ser cumplidas a cabalidad”.

El tema del agua siempre estuvo en conocimiento de López Obrador, él ordenó a la secretaria Sánchez Cordero que reuniese a los gobernadores y los previniera del “cumplimiento estricto y cabal.

Gobierno de México adelanta entrega de agua por elecciones en los Estados Unidos.

La razón de López Obrador para cumplir cabalmente el tratado de 1944 es la relación de sometimiento que tiene con el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien le ha cumplido todas las exigencias a cabalidad.

La visita del Presidente mexicano a aquel país demostró esta alianza política electoral en donde Trump busca cualquier mecanismo para poder reelegirse en las elecciones del próximo noviembre de este año, el adelanto de la entrega de agua es para buscar el apoyo de los agricultores texanos en su gran mayoría republicanos.

Desde ese momento y hasta la fecha, Corral siempre ha estado del lado de la Federación, la razón única y exclusivamente se puede explicar por el tratado de extradición del ex Gobernador César Duarte que recientemente anunció que será en noviembre, casualmente después de las elecciones en los Estados Unidos.

Eso tal vez explique porque continúa rehuyendo a reunirse con los agricultores, inclusive trasladando su despacho a Ciudad Juárez en vez de tratar de negociar con la Conagua y el Gobierno Federal y evitar así una quiebra incalculable a la economía del estado principalmente a la agroindustria de proporciones jamas vistas.

Corral le apuesta a su imagen fuera de Chihuahua.

Lo cierto es que el actual Gobernador tiene una prioridad que es traer a juicio a Chihuahua al ex Gobernador César Duarte cueste lo que cueste, lo cual prometió como estrategia de campaña desde que fue precandidato a Gobernador y por lo cual el electorado chihuahuense lo eligió.

El haber cumplido con esta promesa lo coloca al menos en la contienda por la Presidencia del CEN del PAN la cual ya había buscado anteriormente junto con su contrincante, Ricardo Anaya.

Por lo tanto su mira no está ya en el electorado chihuahuense, ese ya no le interesa, de eso que se preocupen los futuros candidatos aunque su partido pague los costos, el busca el próximo cargo tal como lo ha venido haciendo durante toda su carrera política, el se autoproclama como el auténtico político profesional que piensa no en la próxima generación sino en la próxima elección.

Por Chihuahua Es Política. 25 de agosto 2020.