Los primeros esclavos africanos fueron traídos por los conquistadores españoles en 1519; entre 1529 y 1531 el oidor, Diego Delgadillo, hermano del alcalde, del Valle de Oaxaca, dirigía una ruta de esclavos, desde Tepeaca hasta Guatemala, que pasaba por Antequera. El alcalde mayor intercambiaba: aceite de olivo, vinos, herramientas y mercancías varias por oro y esclavos de Chiapas y Guatemala.
Los esclavos negros eran más apreciados por los españoles, debido a su fortaleza física, después de la década de 1540, la importación de esclavos negros se incrementó en la región del Valle, generalmente estos no fueron enviados a la explotación de las minas, sino se destinaban a los trabajos de ganadería y a la operación de los ingenios azucareros, los esclavos indios no estaban acostumbrados a la cercanía de caballos y vacas.
Los afromexicanos se asentaron, principalmente, en la Costa Chica, que comprende los estados de Oaxaca y Guerrero. Otro grupo llamados mascogos o black seminoles, escaparon de las plantaciones norteamericanas hacia México en 1850, el gobierno les dio la nacionalidad a cambio de combatir a los salvajes que atacaban la frontera, además de terrenos en la comunidad de Nacimiento ubicada en Múzquiz, Coahuila, donde viven independientemente bajo sus propias normas y tradiciones ancestrales.
José María Morelos, Vicente Guerrero y Lázaro Cárdenas fueron descendientes de afromexicanos.
Durante la Revolución Mexicana, en la costa chica, se levantaron en armas dos mil hombres comandados por Enrique y pantaleón Añorve Díaz. Los terratenientes de la Costa Chica fueron quienes organizaron el movimiento armado, para defender sus intereses. En esta zona el levantamiento maderista estaba dirigido por la oligarquía local, lo que trajo problemas y enfrentamientos con los zapatistas que pedían la repartición de tierras.
Fue hasta 1925 cuando Álvaro Obregón decretó la entrega de armas a los rebeldes para detener las hostilidades, en 1937 Lázaro Cárdenas repartió tierras a los campesinos de la Costa Chica.

Foto: Afromexicanos revolucionarios de la Costa Chica.

Jorge Cabrera Vargas