LOS ANILLOS DE RODOLFO FIERRO.


Los anillos de Rodolfo Fierro no eran cualquier cosa, usaba unos ostentosos anillos de oro, probablemente incrustados de diamantes. No hay certeza de que tuviera consigo kilos de oro en el momento que se hundió en las aguas de la laguna de los mormones el 13 de octubre de 1915.

Los anillos de diamantes valían lo suficiente para invertirlos en un negocio estable, eran fáciles de llevar, siempre los tenía a la vista y no existía ningún osado que se atreviera a arrebatárselos, por lo menos no con vida.
Pasaron algunos días hasta que su cuerpo fue rescatado del fondo de la laguna por un buzo japonés.

El cuñado de Fierro, el coronel Buenaventura Herrán, le quito al cuerpo “cuatro anillos de oro con diamantes, pulseras, un reloj y dos víboras de cuero llenas de algo”. Según acento Kingo Nonaka en sus memorias.


Por otro lado en el libro “La Bestia Hermosa” escrito por Ernesto Gámez dice: “fue el mismo Herrán quien le recogió los siguientes objetos: una pistola, una daga, un anillo de brillantes, que según se decía había comprado en la ciudad de México en la suma de 24.000.00”.


Una última descripción de los artículos de valor propiedad de Fierro dice: “ Al morir, Fierro usaba suéter blanco, pistola americana escuadra calibre 45, tres anillos de oro macizo, chapetones de plata en las mitazas, catalejos en su respectiva bolsa, dos carrilleras con parque 30.06, ocho cargadores, espuelas de plata y la víbora repleta de dólares de oro americanos.

En una fotografía tomada a Rodolfo Fierro, lo vemos vestido de traje a rayas, sombrero y un puro en la boca, en las manos se pueden apreciar un par de anillos, precisamente, uno en cada dedo anular.


En otra fotografía, donde Fierro, posa al lado de Pancho Villa, lo vemos con el barbiquejo de cuero de su Stetson sujeto firmemente arriba de la barbilla, paliacate al cuello y saco obscuro, en el bolsillo del chaleco se alcanza a ver la leontina del reloj, un anillo en la mano derechas, los adornos de las mitazas y las espuelas de plata.

Jorge Cabrera Vargas