Álvar Núñez Cabeza de Vaca nació en Jerez de la Frontera en 1507, el 17 de junio de 1527, se unió a la expedición de Pánfilo de Narváez, compuesta por 600 hombres y 40 caballos, abordo de cinco barcos. Partieron del puerto de San Lúcar de Barrameda con destino a la isla de Santo Domingo. Pánfilo de Narváez buscaba conquistar todo el territorio posible entre el río de las Palmas (Actualmente la bahía de Tampa) y la península de Florida.


En la isla de Santo Domingo comenzó la desgracia de la expedición de Narváez, una tormenta se llevó dos barcos anclados en el puerto, uno de los navíos era comandado por Álvar Núñez y el otro era recién comprado, junto con ellos, desaparecieron 60 hombres y 20 caballos.


Entre febrero y marzo de 1528, después de sortear una serie de tormentas, la expedición, que ya había disminuido el número de hombres a 400 y aumentado al doble los caballos, contaba con cuatro barcos y un bergantin, tocó tierra en la Habana. Después de estar varados en la Habana, partieron rumbo a la Florida, no sin antes pasar grandes peligros debido a las tormentas, tocaron tierra el 12 de abril.


El 1 de mayo, por órdenes de Pánfilo de Narváez, partieron tierra adentró 300 hombres y cuarenta caballos, el resto de los hombres costearían en las naves, la idea era buscar las Palmas por tierra y mar. Álvar Núñez no estaba de acuerdo con separarse, a su entender corrían peligro de no encontrarse nunca más, como sucedió finalmente. Durante muchos días escaseo el alimento, en algunos pueblos de indios recibieron maíz como alimentó, en otras ocasiones eran atacados y otras veces se les unían tribus para ayudarlos contra sus enemigos.


Las enfermedades empezaron a acabar con los españoles, los hombres de a caballo desertaron poco a poco. Narváez decidió construir unas naves para tratar de salir de esa tierra hostil. Al mismo tiempo que acabaron de construir las naves, también se comieron a todos los caballos, no sirvió de mucho tanto esfuerzo, el mal tiempo hundió las nuevas naves y acabaron con muchos hombres ahogados, los sobrevivientes fueron esclavizados por los indios.


De los 300 hombres de la expedición por tierra, únicamente sobrevivieron Álvar Núñez, Esteban del Castillo, Andrés Dorantes y el negro Estebanico. Los cuatro hombres se habían ganado la confianza de sus captores, habían aprendido el arte de curar a la manera de los indios, soplaban al enfermo para echar del cuerpo el mal que los aquejaba, los españoles, además de soplar y sacar la enfermedad con las manos se santiguaban, de está manera fueron conocidos como grandes curanderos.


Una noche decidieron escapar en busca de otros cristianos, durante años caminaron por territorios inhóspitos y salvajes hasta que llegaron a Culiacán. Habían pasado ocho años desde que partieron del puerto de San Lúcar de Barrameda.

Fuente: Naufragios de Álvar Núñez Cabeza de Vaca. Madrid: Alianza 1996.

Jorge Cabrera Vargas.