CARTA DE MADERO A VENUSTIANO CARRANZA.

En cierto momento, Francisco Madero tuvo una serie de desacuerdos con Venustiano Carranza, debido a la insistencia de Carranza de mantener el control del ejército estatal, haciendo a un lado al jefe de armas, general Jerónimo Treviño.

Chapultepec.
9 de septiembre de 1912.
Señor D. Venustiano Carranza.
Gobernador del estado de Coahuila.
Saltillo, Coahuila.

Muy apreciable amigo:
Ha llegado a mi mano la copia de un telegrama que puso usted al señor general Treviño el 2 del actual y la contestación que usted le dio el día tres. Vuelve a presentarse otra vez la hinojosa dificultad del mando militar, si usted o el jefe de la zona. Recuerde Ud. lo que convenimos desde la vez pasada: que usted tendría a su disposición un pequeño destacamento para que lo mandara donde Ud. creyese necesario, y que el grueso de la tropa estuviese a las órdenes del jefe de la zona. Usted comprende que es imposible materialmente hacer una campaña militar con regulares posibilidades de éxito, si cada orden que da el jefe de la zona es objetada por usted. En el caso actual que tengo a la vista, me parece que la disposición dada por el general Treviño de mandar una columna que vaya a encontrar al enemigo por el único paso que tiene a Coahuila es el mas acertado, pues si logra batirlo en el desierto su victoria será completa y es mas natural que teniendo fuerzas tan superiores en número, no vayamos a hacer una campaña defensiva. El gobierno debe perseguir a los rebeldes en donde se encuentren, sin esperar que vengan a atacar ciudades.
Por tal motivo ruego a usted ponga a disposición del general Treviño unos quinientos hombres, pues es completamente inútil que estén guarnecidas las ciudades de Cuatro Cienegas y Monclova que no corren absolutamente ningún peligro, especialmente si se va abatir al enemigo tan lejos. Ponga usted a las órdenes del general Treviño a las fuerzas de Pablo González. Mucho agradeceré a usted que esto se haga pronto y a fin de no perder tiempo.

Francisco I. Madero.