EINSTEIN Y EL CATÓLICO PEDRO ZULOAGA

CIENTÍFICO, FILÓSOFO, ARTISTA Y COFUNDADOR DEL PAN,EL 5 DE MARZO DE 1954 MURIÓ EN LA CIUDAD DE CHIHUAHUA, DESPUÉS DE UNA LARGA ENFERMEDAD, DON PEDRO ZULOAGA IRIGOITI, PENSADOR DESTACADÍSIMO, EXCELENTE ESCRITOR, HOMBRE DE CIENCIA, CIUDADANO CABAL Y CRISTIANO EJEMPLAR.

Nacido en la propia ciudad de Chihuahua el 10 de noviembre de 1891, después de sus primeros estudios allá y de dos años de escuela en los Estados Unidos, ingresó a un colegio en Suiza, para pasar luego a la Universidad de München en donde estudió especialmente Ciencias Físicas y Matemáticas así como Filología.

En las dos ramas alcanzó muy grande distinción y, aun cuando la vida lo llevó por otros caminos y no por el de la investigación y enseñanza sistemática, continuó sin interrupción sus estudios, se mantuvo al tanto de todos los desenvolvimientos en esas ciencias y

fue un admirable expositor de los nuevos adelantos en ellas logrados, anticipándose muchas veces a las conclusiones alcanzadas en las investigaciones sistemáticas y demostrando una admirable capacidad para hacer síntesis superiores.

A sus actividades como Filólogo y como Físico, se agregaron siempre una extraordinaria sensibilidad estética – estudió también teoría de la música, así como composición y orquestación, fue en su juventud un buen pianista y en sus escritos se revelan bien grandes cualidades literarias -,

una honda y constante preocupación filosófica, una sólida fe religiosa y un sentido social y cívico al servicio del cual puso siempre su preparación, su generosidad y su capacidad ejemplares.

Zuloaga fue investigador asociado en el laboratorio de física experimental de Albert Einstein.

A la salida de Einstein de Alemania, Zuloaga rescató las bitácoras de las pruebas-validaciones de laboratorio realizadas por Einstein, llevándolas consigo para evitar que el régimen nazi desarrollara la bomba atómica.

Dichas bitácoras fueron entregadas por Zuloaga al propio Einstein en el verano de 1938 en la ciudad de Nueva York.

Al respecto, llaman la atención tres artículos publicados por Zuloaga en La Nación: Una noticia de sumo interés: una posible bomba atómica (La Nación, No. 119, 22 de enero de 1944); El proceso de la bomba atómica (La Nación, No. 201, 18 de agosto de 1945) y Repercusiones de la Bomba Atómica (La Nación, No. 221, 5 de enero de 1946).

Es famosa la polémica que sostuvo con Manuel Sandoval Vallarta en el seno de la Sociedad Científica Antonio Alzate-Academia Nacional de Ciencias sobre el subjetivismo de Eddington, la cual mereció varias réplicas y contrarréplicas de ambos personajes en las revistas Lectura y Ciencia.3

Su bibliografía es muy extensa, pues colaboró en numerosas revistas técnicas, universitarias y de lucha cívica, así como en diversos diarios y además de numerosas traducciones insuperables, publicó varios libros muy importantes, dejando sin concluir, por su enfermedad, otras obras que tenía proyectadas.

Autor de obras como “La bancarrota del materialismo en la ciencia” (1938); “La fuerza atómica. Historia del hallazgo y enjaezamiento de la energía nuclear” (Jus, 1945) y “Cosmos y destino del hombre”, su obra maestra, publicada en 1933.

Fue miembro de diversas sociedades científicas en México y en el extranjero; fue también catedrático en la Escuela Normal, en el Instituto Regional y en el Científico y Literario de Chihuahua, así como en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Colaboró como investigador en la Facultad de Ciencias de la propia Universidad Nacional y en la Comisión Impulsora y Coordinadora de la Investigación Científica.

Tradujo, en compañía de Carlos Palomar, el famoso reporte El Seguro Social y sus servicios conexos, de Sir William Beveridge (edición española autorizada por el autor, editorial JUS, 1946).

Fue miembro fundador de Acción Nacional y colaborador distinguidísimo de la revista La Nación.

A todas las altas cualidades tan someramente mencionadas, en don Pedro se sumaba un conjunto de dotes humanas de cordialidad, ternura y sencillez, que hacían su trato conmovedor, estimulante y gratísimo para quienes fueron honrados con su amistad y su enseñanza.

Entre la variedad de temas publicados en La Nación, el Órgano Oficial del PAN, pueden destacarse:

Dos concepciones del espacio; El peritoneoscopio; Ecos del Congreso de Astrofísica; Anteojos dióptricos y catóptricos; Las consecuencias fisiológicas del vuelo en picada; Nuevos estudios sismológicos y geofísicos; El problema de las zonas áridas;

La desintegración del átomo; La medicina del futuro; El estado actual de la televisión; Las profundidades del mar; Einstein y Newton frente a frente; Fe y realidad; El “misterio” de sismos y volcanes; Los viajes interplanetarios;

El volcán “Paricutín” aleja las grandes sequías; El secreto de los nuevos torpedos alemanes; El sentido del gusto y la alimentación; Lenguas que habla el mundo;

La domesticación de los microorganismos; La música en el trabajo industrial; Metafísica de la masa; Cuándo nació el mundo; El mundo físico y el espiritual; La cuarta dimensión; Minerales de México; El subsuelo del Distrito Federal; Filosofía y Física;

El problema agrario de México; Usos del microscopio electrónico; La deforestación; Repercusiones de la bomba atómica; El uranio en México; El tsunami atómico; Una posible causa de cáncer; etc.

En abril de 1942, nos refiere algunos temas del Congreso de Astrofísica, celebrado en Puebla y en la Ciudad de México en febrero del mismo año.