El 12 de abril de 1916. El acto de heroísmo de Elisa Griensen está enmarcado en la llamada expedición punitiva o tercera intervención estadounidense, la cual tenía como fin capturar a Francisco Villa por su ataque a la ciudad de Columbus en Nuevo México, Estados Unidos.

Esta expedición inició en marzo de 1916 y contó con hasta 15.000 soldados. Un mes más tarde, el 12 de abril, llegó una parte de la expedición a Hidalgo del Parral, la cual era comandada por el Mayor Frank Tompkins, quien debía permanecer en las afueras de la ciudad; sin embargo, en contra de las órdenes recibidas, se internó en la misma. El General Ismael Lozano, comandante del destacamento militar mexicano en la ciudad, le pidió que se retirara.

Tompkins le respondió que él había llegado atendiendo su invitación, la cual él, por medio del Capitán Mesa, un oficial a quien el mayor estadounidense se había encontrado en el camino, le había hecho llegar. El capitán Mesa no había hecho tal invitación y Lozano le ordenó a Tompkins que se retirara.8

Los habitantes de la ciudad estaban en desacuerdo con la ocupación de los soldados estadounidenses y comenzaron a reunirse manifestando su descontento. Elisa Griensen, quien en ese entonces contaba con 28 años de edad y estudiaba en Estados Unidos, estaba de vacaciones en la ciudad, presente entre los manifestantes.

Al ver que nadie iniciaba ninguna acción, Griensen le reclamó al presidente municipal de la ciudad, José de la Luz Herrera, el que no tomara la iniciativa para echar a los estadounidenses de la ciudad. Al no recibir su respaldo, Griensen solicitó el apoyo de la gente de la plaza y se dirigió a la escuela primaria donde tomó la bandera nacional.

“He buscado ayuda y no me han secundado; sin embargo… alguien tiene que hacer algo”

Junto con los niños y algunas mujeres, Griensen se encaminó hacia la tropa estadounidense y la multitud los siguió, gritando vivas de apoyo a Villa y a México.

En el camino tomó un fusil Mauser de la Jefatura de Armas y se dirigió al Mayor Tompkins, pidiéndole que se retirara. Aparentemente Tompkins ya había acordado con Lozano dejar la ciudad, aunque lo habrían estado haciendo lentamente y por ello fueron atacados. Algunos niños comenzaron a lanzarles piedras y fueron secundados por algunas mujeres, quienes con palos y a tomatazos continuaron la agresión.

Los primeros disparos en contra de los soldados los hizo Griensen. Éstos, al ver que les atacaban con disparos, huyeron precipitadamente, seguidos por los manifestantes y por los soldados mexicanos, el cual los persiguió hasta la población de Santa Cruz de Villegas. En la retirada, dos militares estadounidenses perdieron la vida y algunos más quedaron heridos,2 1 entre ellos, el Mayor Tompkins.

Este hecho de Griensen contra las tropas estadounienses ha sido considerado como determinante en el fracaso de la expedición encabezada por John J. Pershing. (Wikipedia)