Cuando la Segunda Gurra Mundial terminó en 1945, varios aviones lanzaron folletos sobre la isla para informar sobre el fin de la gurra pero él desconfió del folleto al pensar que se trataba de propaganda aliada, y razonando que no lo hubieran lanzado si de verdad la gu*rra hubiera terminado.

Entonces, Onoda continuó luchando contra el ‘enemigo’ desde su escondite en la jungla durante otros 29 años.

El 20 de febrero de 1974, Onoda conoció a un estudiante japonés y ese chico le explicó todo sobre el fin de la gu*rra pero Onoda todavía se negaba a rendirse, diciendo que estaba esperando órdenes de un superior.

El joven volvió a Japón con las fotografías en las que aparecía con Onoda como prueba de su encuentro, y el gobierno japonés localizó al superior de Onoda, y él tuvo que ir en persona para confirmarle la información.

Increíble…

Tomado de Imágenes Históricas.