EL ÚNICO FRANCISCO VILLA.

Por Jorge Cabrera Vargas

En Facebook circula una publicación donde se asegura que Doroteo Arango le robo el nombre al bandido Francisco Villa “El Zacatecano”. Se dice que Francisco Villa zacatecano recorrió las veredas y caminos de los estados de Durango y Zacatecas, era originario de Sombrerete, de oficio domador de caballos.

El crimen más conocido del Zacatecano, mejor dicho el único, fue descrito por Friedrich Katz, en su libro Pancho Villa. En 1938 el historiador coahuilense Pablo Martínez del Río le pidió al veterano Miguel Soto que investigará sobre el zacatecano. Soto encontró que el Zacatecano, en 1888, asaltó la hacienda de “La Estanzuela,” donde murió el dueño, un alemán llamado Guillermo Moeller.

La única manera en la que Soto pudo recopilar la información fue por medio de entrevistas a personas de la región en Zacatecas, todos los supuestos datos que hablan sobre el Zacatecano provienen de lo que se mencionaba de boca en boca.


Doroteo Arango inicio su carrera delictiva a los 18 años en la banda de Ignacio Parra, un famoso bandolero que cabalgó por los rumbos de Canatlán y de San Juan del Río, Durango. Parra nunca cabalgó con otro bandido de nombre Francisco Villa, los hombres de su banda eran: Refugio Alvarado, Matías y Vicente Parra, Doroteo Arango y José Solís.


Ignacio Parra murió en noviembre de 1898, pocos meses antes Doroteo, de 20 años, había dejado a la banda por problemas con José Solís, desde entonces, cabalgó sólo, en otras ocasiones recorrió caminos con la banda del “Charro” Beltrán y, otras tantas, lo hizo al lado de su compadre Tomás Urbina.

En marzo de 1901, Doroteo fue capturado, acusado de asesinato el juez lo envió al estado de Nayarit, donde cumplió su condena enlistado en el ejército federal. Un año después, Doroteo escapó del cuartel militar y se dirigió al estado de Chihuahua, para evitar ser localizado, cambió su nombre por el de Francisco Villa.


La hacienda de La Estanzuela jamás fue atacada por el Zacatecano. El señor Guillermo Francisco Moeller Villar, bisnieto de Guillermo Moeller y actual dueño de la hacienda La Estanzuela, comenta:

“Quien mato a mi bisabuelo fue el capataz de la hacienda, lo venadeo por el postigo de la puerta de la casa grande, la puerta todavía existe tal cual. El capataz pertenecía a los agraristas, de los tiempos de la Reforma.

En el curso del mismo día llegaron los agraristas a la hacienda y cometieron los desmanes que se acostumbraban. Originalmente la hacienda contaba con 55 mil hectáreas y se repartieron 50 mil, lo que quedó de la propiedad sigue en manos de la familia.”

Cabe señalar que al general Villa le gustaba contar historias sobre su vida al calor de las fogatas, en una de ellas relató que su abuelo paterno se llamaba Jesús Villa, por lo tanto su familia debería haber llevado su apellido.

El auténtico y único Francisco Villa fue salteador de caminos, cuatrero y general de división. El mismo Villa aseguraba que fue culpable, directa o indirectamente, de 50 mil muertes. Francisco Villa robo de todo y a todos, sin embargo, nunca le robo el nombre a nadie.