Etiopía, Yemen, Myanmar, Siria, Malí, Níger, Burkina Faso, Somalia, Congo y Mozambique, Afganistán… son otros puntos del planeta donde también hay conflictos armados.

Desde el 24 de febrero la atención mundial está puesta en Ucrania, país fronterizo con la Unión Europea, y que ya vivió otro conflicto armado con la guerra de Crimea. Y antes Chechenia.

Y en agosto y desde septiembre toda la atención se la llevó Afganistán, con la salida de todas las tropas internacionales del país por la llegada de los talibanes, así como todas las delegaciones diplomáticas de la gran mayoría de los países occidentales.

Las otras guerras que hay en el mundo

Afganistán: el gobierno de Estados Unidos invadió el país alegando que los talibanes estaban detrás de los ataques del 11-S. Tras 20 años de intensos combates y miles de muertos, los talibanes volvieron al poder en agosto de 2021. El nivel de violencia ha disminuido en el país, pero las ONG ahora advierten que Afganistán se enfrentará una de las crisis humanitarias más graves que jamás haya visto debido a las sanciones y el aislamiento impuestos por gran parte del mundo.

Hay grupos yihadistas que intentan dominar diferentes regiones de varios países, como Malí, Níger, Burkina Faso, Somalia, Congo y Mozambique. En Mozambique, se cree que una milicia en la región de Cabo Delgado tiene vínculos con Estado Islámico.

Siria: en guerra contra el régimen del presidente Bashar al Asad en 2011 una guerra civil a gran escala. El conflicto lleva más de 380.000 muertos, ha arrasado ciudades e involucrado a otros países. Más de 200.000 personas están desaparecidas. La guerra ha disminuido en intensidad, ya que el presidente logró dominar gran parte del país. Aunque aún hay resistencia en muchas zonas de Siria, y los observadores internacionales creen que el conflicto no está cerca de terminar.

Myanmar: otra región que ha registrado tensiones políticas y étnicas desde hace años, y muchos analistas creen que el país se encuentra en medio de una guerra civil. Los militares de Ejército dieron un golpe de Estado y tomaron el control del país el 1 de febrero de 2021, después de unas elecciones generales que ganó por amplia margen la líder Aung San Suu Kyi. La ONG International Rescue Committee cree que hay 220.000 personas desplazadas desde 2021. Y más de 14 millones de personas (más del 25% de la población del país) necesitan algún tipo de ayuda humanitaria. Se cree que más de 10.000 personas murieron por el conflicto desde febrero del año pasado.

Yemen: el conflicto tiene sus raíces en el fracaso de un proceso político que se suponía traería estabilidad a Yemen después de la Revolución Yemení de 2011, que fue parte de la Primavera Árabe, que obligó al presidente autoritario de larga data Alí Abdalá Salé a entregar el poder a su vicepresidente, Abd Rabbuh Mansur Hadi. Los analistas esperaban que la guerra durara unas pocas semanas, pero lleva ya ocho años y en los últimos hubo una escalada de violencia. Irán y Arabia Saudita, han estado involucrados en el conflicto. La coalición recibió apoyo logístico y de inteligencia de Estados Unidos, Reino Unido y Francia.

Etiopía: el conflicto estalló en noviembre de 2020, es uno de los más brutales del mundo actual, con informes de asesinatos de civiles y violaciones masivas, según Amnistía Internacional. Hay 900.000 personas muriendo de hambre, según estimaciones del gobierno de Estados Unidos. Los rebeldes que luchan en el país dicen que más de 9 millones de etíopes necesitan algún tipo de ayuda alimentaria. El origen de todo una disputa entre diferentes etnias que llevan casi 30 años intentando convivir. Desde 1994, Etiopía tiene un sistema de gobierno federal, a veces llamado federalismo étnico, en el que cada una de las diez regiones del país está controlada por diferentes grupos étnicos.

La región más preocupante es Tigray, controlada por un partido político llamado Frente Popular de Liberación, que lideraba una coalición de cuatro partidos que gobernó Etiopía desde 1991. El político Abiy Ahmed Ali se convirtió en primer ministro y destituyó a los principales líderes gubernamentales acusados de corrupción y represión, poniendo fin a una disputa territorial de larga data con Eritrea y recibió el Premio Nobel de la Paz en 2019.

Sin embargo, los políticos de Tigray vieron las reformas de Abiy como un intento de centralizar el poder y destruir el sistema federal de Etiopía. En 2020, Tigray celebró unas elecciones locales que Abiy consideró ilegales, y en noviembre de ese año estalló el conflicto, uno de los más cruentos ahora mismo. No hay señales de que el conflicto pueda llegar a su fin, ya que ni siquiera hay negociaciones en curso.

Según datos de ACNUR, 45.449 personas refugiadas originarias de la región etíope de Tigray han huido hacia Sudán; 96.000 personas refugiadas originarias de Eritrea se encuentran en la Región de Tigray. Y los datos siguen aumentando.

Tomado de ASTV.