Inocente palomita que te dejaste engañar…

De acuerdo a los sucesos -aún cuestionados- que narra la Biblia en el Nuevo Testamento, después del nacimiento de Jesús, Herodes, el rey de Judea, desencadenó la matanza de todos los primogénitos recién nacidos debido a que había sido informado del nacimiento del ‘rey de los judíos’; sin embargo, a pesar de que este suceso (aún no comprobado en el rigor de fuentes históricas) debió suscitarse después de la presentación de los magos de oriente que visitaron a Jesús, con el pasar de los años la iglesia ha conmemorado este día, el 28 de diciembre, a la memoria de los ‘Santos Inocentes’, recordando así -según versiones- el engaño en el que vivió Herodes pues creía haber asesinado al ‘rey de los judíos’.

La tradición ha hecho de esa memoria bíblica el día justificado para emplear bromas con notas falsas, increíbles y con gran sentido del humor bajo el argumento de que son ‘bromas a inocentes o ingenuos’.

En México se acostumbra (cada vez menos) completar la broma con la frase “inocente palomita que te dejaste engañar, sabiendo que en este día nada se debe prestar”, o bien terminando la frase “sabiendo que en este día en nadie debes confiar”; también es común oírle a algunos bromistas este epílogo: “Herodes mandó a Pilatos, Pilatos mandó a su gente; el que presta en este día pasará por inocente”.