LA CASA DE LA ABUELA

“Mamá, ¿puedo dormir en la casa de la abuela hoy?”.
Escuché a un niño preguntar a su mamá.

Cuando pude voltear a ver al niño su mirada hizo volver al pasado con solo una frase, me quede pensando y viajé lejos con el recuerdo…y me pregunté:

¿Cuándo pasó el tiempo y nos hizo adultos llenos de trabajo y prioridades aburridas?

La casa de la abuela es una de las cosas que todo el mundo necesitaría para ser feliz.

La casa de la abuela es donde las agujas del reloj toman vacaciones junto con nosotros y pasan los minutos sin prisa.

La casa de la abuela es donde una simple pasta y un pan horneado ganan sabores diferentes, deliciosos.

La casa de la abuela es donde una simple tarde puede durar una eternidad de bromas y fantasías.

La casa de la abuela es donde los armarios esconden prendas antiguas y herramientas curiosas.

La casa de la abuela es donde las cajas cerradas se convierten en cofres de tesoros secretos, listos para ser descubiertos.

La casa de la abuela es donde los juguetes rara vez están listos, porque se inventan en ese momento.

La casa de la abuela, es en donde todo puede pasar increíblemente y sin preocupaciones.

La casa de la abuela es donde la gente encuentra los restos de la infancia de nuestros padres y el inicio de nuestras vidas.

La casa de la abuela, solo adentro, en la dirección de nuestro afecto más profundo, todo está permitido.

Este maravilloso momento no me pertenece más, lamentablemente, vivirá conmigo sólo en recuerdos, aun así, si pudiera hacer un pedir un deseo, pediría ser ese niño de nuevo.:

Autor desconocido.