LA FAMILIA HUERTA.


El 18 de febrero de 1913, Victoriano Huerta envió al oficial Liborio Fuentes a reforzar la guardia en Palacio Nacional, a su hijo, Luis Fuentes Basauri, le ordenó capturar a Gustavo Madero. Huerta invitó a Gustavo a comer al restaurante Gambrinus, al terminar la comida, Huerta le pidió su arma para poder verla de cerca, con el pretexto de regalarle una mejor salió del restaurante en busca del arma, inmediatamente después entró Luis Fuentes, acompañado de un grupo de soldados para detener a Gustavo, era el inició de la traición.


Como recompensa, Huerta ascendió a Liborio Fuentes a general de división, el capitán Luis Fuentes se convirtió en su yerno al casarse con Luz Huerta el 23 de julio de 1913.


Por su parte la hija menor de Huerta, Celia, contrajo matrimonio con el coronel Enrique Pimienta Ruiz, hermano de Rafael Pimienta, autor material del crimen de José María Pino Suárez. A pesar de que Enrique Pimienta se alejó de la milicia y se ganó la vida dando clases de matemáticas, su apellido siempre se asoció con la traición.


De este modo se sellaron los lazos de lealtad entre Victoriano Huerta y aquellos, que lo apoyaron durante el golpe de Estado, donde perdieron la vida, entre muchos otros, Francisco Madero y José María Pino Suárez.

La derrota del Ejército huertista sobrevino el 23 de junio de 1914, cuando las fuerzas de Francisco Villa tomaron Zacatecas a sangre y fuego, obligando a la renuncia de Victoriano Huerta a la presidencia el 15 de julio. La única salida que le quedaba era el exilio, junto con toda su familia partieron a Europa.

A mediados de julio Liborio Fuentes escolto a la comitiva a Puerto México (hoy Coatzacoalcos, Veracruz), regresando de inmediato a la capital a esperar la entrada triunfal del Ejército Constitucionalista. Liborio abrigaba la esperanza de conseguir un armisticio para él y su familia. El 11 de diciembre, fue capturado por un grupo de villistas y llevado al paredón para ser fusilado, dejando en el aire un papel que llego demasiado tarde con un salvoconducto para detener la ejecución.


Después de la muerte de Victoriano Huerta el 13 de enero de 1916, ocurrida en El Paso, Texas, su familia regresó a la vieja casa familiar de la colonia San Rafael, donde falleció varias décadas más adelante la señora Emilia Águila de Huerta, quedando tan solo la mancha de la traición sobre los descendientes de los Huerta, Los Pimenta y los Fuentes.

Jorge Cabrera Vargas