La Fragua de los tiempos. Nueva Época. Noviembre 6, 2020 No. 1364
Cuauhtémoc, la ciudad que nació de la Revolución.
Por Jesús Vargas.

La historia de la Hacienda Bustillos de Pedro Zuloaga puede iniciarse con la presencia de Gabino Cuilty en la Nueva Vizcaya. El historiador Francisco R. Almada recuperó algunos datos de su carrera militar, que se inició en Cuba en 1814, pasando a México acompañando al virrey Apodaca en 1816. Después de servir al virreinato combatiendo a los insurgentes, se unió al Plan de Iguala en 1821. Estuvo un tiempo en Oaxaca, después se trasladó a Sonora, donde tramitó su retiro en 1828 y tres años después se radicó en Hidalgo del Parral adquiriendo muy pronto algunas propiedades en la región. Durante el gobierno de José Joaquín Calvo, regresó al servicio activo en 1834, recibiendo el grado de Coronel, desempeñándose como prefecto en la capital del estado entre 1843-1844. A mediados de 1846 recibió el nombramiento como segundo cabo de la Comandancia General del Estado, en noviembre de ese año dirigió una columna enviada a Paso del Norte a enfrentar a los invasores norteamericanos y en febrero de 1847 combatió en la batalla de Sacramento. Murió en Chihuahua el 10 de junio de 1849.

De su vida social es poco lo que se sabe, pero se tiene la referencia de que entre los cadetes que llegaron acompañando al Virrey Apodaca, en 1816, se encontraban José Joaquín Calvo (cubano) y José Ignacio Urquidi, chihuahuense del Valle de San Bartolomé. Después de que llegaron a México los tres amigos separaron encontrándose nuevamente en la década de 1830.

En la vida del coronel Gabino Cuilty se mezclaron sus actividades políticas con la vida familiar y con la adquisición de propiedades. En 1824 se casó con María de la Luz Bustamante, hija de Carlos María Bustamante. Tuvieron cuatro hijas y un dato muy interesante es que las cuatro se casaron con personajes que a la vuelta de unos años figurarían entre la clase dirigente del estado de Chihuahua: Luis Terrazas se casó con Carolina Cuilty, cuando todavía no se había convertido en el gran latifundista del estado; Rubén Creel se casó con Paz Cuilty, de este matrimonio nació el célebre Enrique Creel en 1854; Elena Cuilty Bustamante se casó con Carlos Moye, por su parte, Pedro Zuloaga se casó con María de la Luz Cuilty Bustamante.

En La Fragua de la semana pasada escribí cómo se habían convertido en propietarios de la hacienda de La Laguna de Castillo los tres yernos de Gabino Cuilty: Terrazas, Moye y Zuloaga. Escribí también que entre los datos que obtuve en el Registro Público aparece como propietario anterior a Gabino Cuilty, José María Bustamante, lo que me hace pensar y sugerir que éste era hermano de la señora Luz Bustamante, la esposa de Gabino Cuilty. De ser así surgen varias preguntas: ¿cuándo llegó a Chihuahua y a que se dedicó José María Bustamante? ¿cuándo y cómo adquirió la hacienda de La Laguna de Castillo? Por más que he buscado no he encontrado las respuestas, pero no son las únicas que han quedado en el camino, como veremos enseguida.

La misteriosa vida de los Zuloaga Olivares.

En la genealogía de los Zuloaga aparecen varias generaciones atrás, antes de Pedro Zuloaga el personaje central de esta historia.

En los primeros años de 1800 salieron de la Villa de Zeanuri, Provincia de la Nueva Vizcaya, Pedro Ambrosio Zuloaga Echezarraga, que había nacido en 1772 y su esposa Lucía Olivares Añbarro, nacida en la misma Villa en 1775. Llegaron acompañados de cuatro hijos: Leonardo (1806), Pedro (1814), Ramón y Martha. De Veracruz se dirigieron a Durango, y no deja de llamar la atención que el azar o la intención los llevó a la provincia mexicana de la Nueva Vizcaya, nombre de la tierra de donde eran originarios.

No se ha encontrado registro de las actividades de Pedro Zuloaga padre en Durango, ni siquiera del destino que tuvo el matrimonio en los años siguientes. Sugiero que murieron en Durango a finales de la década de los veinte. En 1827 los Zuloaga tramitaron la ciudadanía mexicana para evitar que se les expulsara junto con todos los españoles que habían sido declarados enemigos de la república.

De Martha, la hija se sabe que casó y formó familia en Durango donde permaneció hasta la muerte. De los hermanos se sugiere que permanecieron algunos años después de adquirir la ciudadanía, luego Leonardo, el mayor, emigró, a finales de la década 1920 al estado de Coahuila donde se convirtió en un personaje importante en la historia del estado. En 1834 se casó en Parras con la señorita Luisa Ybarra, hija de un hacendado. Posteriormente adquirió un latifundio en el que se fundó Torreón y parte de la región Lagunera. Por este motivo se han escrito varias biografías, sin embargo en ninguna se recuperó el origen de la familia en México.

Pedro y Ramón emigraron en la década de 1830 a Chihuahua, de Ramón el menor se dice que murió durante un ataque de los apaches, no he logrado encontrar las circunstancias ni el año ni el lugar en que tuvo lugar este acontecimiento.

Respecto a Pedro Zuloaga Olivares tampoco hay información de sus actividades anteriores a 1840. Como ya se ha dicho se casó con María de la Luz Cuilty en 1847.

Una parte trágica en la vida de Pedro Zuloaga Olivares fue la herida que recibió en una de las piernas a causa de una bala disparada por una banda de apaches. Según testimonio que dejó su hermano Leonardo en una carta, esa bala le hizo pedazos el hueso del muslo, permaneciendo varias semanas entre la vida y la muerte, pero como consecuencia tuvieron que amputarle la pierna y se dice que desde entonces se le conoció como Pedro “el cojo”. Este dato aparece en el libro “Leonardo Zuloaga fundador de Torreón”, escrito por Gildardo Contreras Palacios.

Carlos, el hijo de Pedro Zuloaga y María de la Luz Cuilty, nació en 1848, se casó con Felícitas Hirigoity Gómez del Campo y tuvieron varios hijos: Martha (1881), Carmen (1882), María de la Luz (1883), María (1886), Pedro (1891) y Leonardo (1895). A ellos les tocó hacerse cargo de la Hacienda, donde se construyó en 1900 la estación del ferrocarril San Antonio de Arenales. Al iniciarse la década de 1920, los herederos Zuloaga Cuilty debieron enfrentar a los agraristas que en base a la Constitución de 1917 exigieron el reparto de tierras poco antes de que la familia entrara en arreglos con los colonos menonitas para venderles una extensión grande de la hacienda, historia de la que me ocuparé en las próximas entregas.

Pie de fotos:
Foto 1 Carlos Zuloaga Cuilty y Felícitas Hirigoity Gómez del Campo. Archivo Jesús Herrera Alonso.
Foto 2 Hacienda de Bustillos. Archivo Roberto Baca.