La Quinta Gameros y Pancho Villa.

En diciembre de 1913, el Gral. Francisco Villa ocupa la Ciudad de Chihuahua, y teniendo como marco la lucha revolucionaria, la Quinta Gameros fue intervenida por las autoridades revolucionarias y en ella tuvo su residencia oficial y privada el primer Jefe del Ejército Constitucionalista Don Venustiano Carranza durante los meses de abril y mayo de 1914.

El Sr. Venustiano Carranza hizo su arribo a la Ciudad de Chihuahua el 12 de abril de 1914. Después de la ceremonia de recepción, el primer Jefe se trasladó a la Quinta Gameros acompañándose de su Estado Mayor.

En ese momento gobernaba el Estado el General Manuel Chao, a quien Villa le otorgó el puesto de regañadientes, a pedimento especial de Don Venustiano Carranza, quien sentía especial aprecio hacia su persona.

Chao tuvo grandes consideraciones con el Primer Jefe e incluso lo acompañó por la Sierra en su viaje rumbo a Sinaloa y después rumbo a Sonora. Estas atenciones le ganaron la estimación del Primer Jefe y desde ese instante mantuvieron amistosa comunicación.

Durante el trayecto por la Sierra, Chao le dio la queja a Don Venustiano de los asesinatos y arbitrariedades cometidas por Villa, actos de los que Chao era testigo, pidiéndole lo destituyera del mando. Esta decisión quedó pendiente, pero un testigo de estas pláticas dio aviso al General Villa, quien dejó para mejores tiempos la venganza.

Después de una serie de triunfos muy significativos para la lucha de la revolución (Torreón, Gómez Palacio, Sacramento, San Pedro de las Colonias) Villa se dirigió a la ciudad de Chihuahua con el fin de saludar al Primer Jefe, mientras que, casi al mismo tiempo, se llevaba a cabo la invasión norteamericana en el Puerto de Veracruz, al sur de México.

En la ciudad de Chihuahua, Villa se encuentra con el general General Felipe Ángeles, recién llegado de Sonora.

Al conocer Venustiano Carranza las intenciones de Villa para viajar a la fronteriza Ciudad Juárez en compañía del Gral. Ángeles, les encomendó que a su llegada a dicha ciudad evitaran hacer declaraciones o comentarios sobre el incidente de Veracruz.

Sin embargo, el 23 de abril de 1914, al llegar a Ciudad Juárez, Villa hizo declaraciones sobre el mencionado caso del Puerto de Veracruz ante el agente norteamericano Carothers y en presencia de periodistas estadounidenses, pasando por alto las órdenes recibidas.

Ante esto, el Sr. Carranza llamó a Villa y en su despacho ubicado en el segundo piso de la “Quinta Gameros”, le reclamó acremente haciéndole ver que esa clase de asuntos internacionales los debía tratar solamente la primera Jefatura.

Esta reprimenda acabó de herir la susceptibilidad de Villa y desde ese día se terminó la cordialidad entre ambos Jefes.

Las relaciones entre Villa, Chao y Carranza se fueron deteriorando, por lo que el Centauro del Norte movilizó a sus fuerzas revolucionarias en el paseo Bolivar con la clara intención de atacar La Quinta Gameros. El combate logró impedirse, no sin un tenso momento donde estuvieron las armas de por medio y en el que el Secretario de Gobierno logró mediar la discusión entre los jefes revolucionarios.

Finalmente el Gral. Villa restableció sus relaciones políticas con Chao. La Quinta Gameros fue testigo de sucesos que tuvieron un profundo impacto en las relaciones entre los líderes revolucionarios y en el desarrollo mismo de los actos de guerra.