MADERO Y PINO SUÁREZ fueron obligados a renunciar el 19 de febrero de 1913 y asesinados el 22 de febrero.

Huerta violó el marco constitucional, establece uno de los análisis recopilados por el investigador Daniel Barceló Rojas, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM en el compendio denominado “De la Caída de Madero al ascenso de Carranza”, editado por el Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones en México (INEHRM).


La aprehensión del presidente y del vicepresidente Francisco I. Madero y José María Pino Suárez fue ejecutada sin orden emitida por juez competente.
“No se respetó el debido proceso legal. No hubo proceso alguno de suspensión de la inmunidad procesal penal de la que goza el presidente de la República por disposición constitucional, argumentos que se extienden asimismo al vicepresidente”, indica.
Señala que las renuncias de Madero y Pino Suárez enviadas al Congreso de la Unión fueron obtenidas por medios violentos —vicio de voluntad que las invalida de pleno derecho.


Ambos se encontraban bajo amenaza de muerte, así como de grave peligro sobre la República consistente en una potencial invasión de los Estados Unidos.


En el proceso de ascenso de Huerta, se violó el fuero constitucional de un número de diputados leales al orden constitucional y al presidente Francisco I. Madero, quienes fueron aprehendidos sin orden judicial por órdenes del militar golpista y más grave aún fue que se perpetraron asesinatos selectivos de diputados maderistas como medida adicional de intimidación.


Otra violación fueron las convocatorias a sesión extraordinaria de las cámaras del Congreso de la Unión emitidas por Huerta y no por el presidente de la República, o a petición de las propias cámaras, en clara violación al ordenamiento normativo parlamentario.


Adicionalmente la sesión de la Cámara de Diputados no tuvo quórum legal; se apersonaron diputados suplentes a los que se contó para efecto del quórum y se omitió la convocatoria a elecciones extraordinarias para elegir presidente como ordenaba la Constitución inmediatamente después de verificada la ausencia absoluta del presidente y vicepresidente.

Por Héctor Pedraza Reyes. La revolución en Chihuahua.