Manual de Urbanidad

Aquí se presenta lo más importante del Manual de Urbanidad escrito por Manuel Antonio Carreño:

  • Primero con el aseo de los vestidos.
  • Jamás nos será lícito omitir ninguno de los gastos y cuidados que sean indispensables para impedir el desaseo, no sólo en la ropa que usamos en sociedad, sino en la que llevamos dentro de la propia casa, no importando la clase social.
  • No llevarlos rotos ni atajados.
  • Cambiar los vestidos por transpiración, ya sea por ejercicio físico o el clima, entre otras razones.
  • La falta de aseo en una pieza cualquiera del vestido, desluce todo su conjunto.
  • No descuidar la limpieza en el calzado. La gente de sociedad siempre debe llevar el calzado limpio y con lustre.
  • No debe conservarse por mucho tiempo un mismo pañuelo.
  • No abusar de los perfumes o aguas de colonia.
  • Es una vulgaridad llevar cosas finas en momentos inoportunos.
  • Más propio y más aseado el dar la mano o el beso en la mano de la mujer con el guante puesto.
  • No podía una señora llevar en la tarde el traje propio de la mañana, o viceversa.
  • El vestido que se lleve al templo debe ser severamente honesto y tan sencillo cuanto lo permita la dignidad personal y el respeto debido a la sociedad; nada de aguas o esencias cuya fragancia llegue a percibirse por los demás concurrentes. Deben omitirse todos los afeites o adornos que desdigan la santidad del lugar, y de la humildad y recogimiento que ha de manifestarse siempre ante la Majestad Divina.
  • Es muy elegante y decente, en todas ocasiones, el uso de los guantes.
  • Las mujeres de luto, deben omitir en sus vestidos todo aquello que pueda comunicarles algún carácter de lujo.
  • En los grandes conciertos y funciones de ópera llevan las damas que asisten a palcos y plateas, traje de noche escotado, desnudos los brazos, y luciendo joyas. En la luneta, el traje es menos escotado.
  • A las veladas musicales y artísticas asisten las damas con vestido de cena (medio escote) sin sombrero y con alhajas.
  • Para los bailes de gala y recepciones oficiales de noche llevan las damas vestido escotado, con los brazos y espaldas desnudos, y luciendo abundantes joyas. Capa bordada, abrigo y pieles, según lo exija la estación.
  • Tratándose de cenas de gran etiqueta, las damas concurren con trajes de noche escotados, con peinados sencillos.
  • A los almuerzos debían concurrir los invitados con trajes de visita.
  • En las partidas campestres se presentan las damas con vestidos elegantes de ciudad.
  • Para los tés, las damas debían llevar trajes de tarde, y también para cenas no muy elegantes las damas llevaban lo que hoy conocemos como “vestidos de coctel”.
  • En las bodas, el traje de la novia tenía que ser blanco, y las damas de honor tenían que usar vestidos de uniforme corte y color. Aún en las clases sociales más modestas se imponía en esta ceremonia el vestido blanco de la novia.
  • Sin olvidar los diferentes tipos de bailes:
  • Los bailes blancos: conocidos así por el hecho de que las mujeres iban vestidas de blanco, estos
  • bailes eran para solteros, para despedir a alguien que se iba de viaje o se iba a casar.
  • Los bailes rosas: en los cuales las mujeres tenían que ir de rosa y los que eran antítesis de los bailes blancos, debido a que a éstos sólo se les invitaba a los matrimonios o próximos a casarse. En resumen, el vestido era la prenda más importante de una mujer. Buenos accesorios no rescatan un mal vestido.