Sabías que Nuevo León también tuvo sus propias contratas de sangre (dinero por cada cabellera de apache o comanche) y fue una ley 📖

En 1849, solo siete meses después que Chihuahua decretara esta ley (Aunque décadas atrás estas prácticas ya se utilizaban), el alcalde de Salinas Victoria le propuso al gobernador del estado de Nuevo León pagar $30.00 pesos por cada cabellera de apache o comanche. Recompensa en la que podía participar cualquier persona, ya fuera militar o no

Pero no es hasta 1850 que el congreso del Estado decreta esta ley pagando $25.00 pesos a quien comprobara haber dado muerte a los mal llamados “barbaros” presentado alguna parte del cuerpo, ya sea manos, orejas o, cabellera, (aunque por lo general era la cabellera), todo esto quedó plasmado en el artículo 5° del decreto número 48° (Órgano Oficial del Estado de Nuevo León, 26 de agosto de 1852)

Lo curioso de todo esto es que no solo estuvieron involucrados los neoleoneses, sino también los nativos de la región, por ejemplo, los apaches lipanes que estaban en momentánea paz asentados cerca de vallecillo; ellos sabían que una cabellera de comanche les podía retribuir ganancias. Es decir más allá de un trofeo, una cabellera del enemigo acérrimo, podía significar, si no dinero, si algún apoyo en especie o simplemente mantener una buena relación con la población

Con la aparición de recompensas por los cueros cabelludos, se incrementó la participación por parte de vecinos, estos estaban dispuestos a matar y hacer efectivo el pago que daba el gobierno. Algunos autores han señalado la posibilidad real que las cabelleras ya no solo fueran de apaches o comanches o cualquier otra etnia, sino también de mujeres mestizas, no indígenas, esto da cuenta de la degradación a lo que había llegado la sociedad de la región en ese siglo, se llegaron a exhibir cabelleras en lo que hoy es la macroplaza de Monterrey

“Enseguida se arrastraron y reunieron tres gandules y dos indias muertas, de los que hubo en el acto diversos reclamos de personas que se consideraban con el derecho de haberles dado muerte, pero al fin solo se calificó al alférez, (militar) D. Antonio Ramón”

Ya no importo si eras un apache, comanche o de cualquier otra etnia, con que tuvieras una larga cabellera negra, eras presa de los cazarecompensas. Un todos contra todos

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Fuente: Apaches y Comanches en Nuevo León 1836-1881 (2014) autor: Jesús Gerardo Ramírez Almaraz, doctorado en historia (premio museo de historia, y mención honorífica) 2015

Ilustración: Indian scalping his victim. Lithograph. S. Eastman U. S. Army del. Printed in Color by P.S. Duval Phil. Executed on stone by C. Schuesele.