Kaylee Greer está cumpliendo su sueño. Con 30 años, la joven fotógrafa de Massachusetts dedica 80 horas semanales a viajar y fotografiar perros en distintas partes de los Estados Unidos. Votada como “La mejor fotógrafa de mascotas de Boston”, Greer dice que la alegría de los caninos es la que le da la fuerza para hacer todos los días lo que le gusta.

Ama los colores vibrantes, es adicta al té chai, hace reír a la gente, tiene debilidad por los perros y uno de los trabajos más divertidos del mundo: retrata mascotas.

Kaylee Greer es una reconocida fotógrafa, estrella de Pupparazzi (Nat Geo), que busca capturar el alma y carácter de los perros. A través del proyecto Dog Breath Photography, comparte en su cuenta de Instagram imágenes que obtiene de los animales.

Después de graduarse en Artes Visuales y Comunicación (Universidad de Tampa, Florida, Estados Unidos), comenzó a incursionar en la fotografía de paisajes, arquitectura y retratos. “Rápidamente me di cuenta de que lo que más me apasionaba era fotografiar perros (y gatos, caballos o cualquier cosa que generalmente se mueve con cuatro patas)”, reconoce.

En su tiempo libre, la fotógrafa es voluntaria en refugios de animales y se encarga de sacarle fotos a aquellos que están en adopción, en busca de una segunda oportunidad.

Greer vive con Joshua en Boston, Massachusetts. “Es una bola de amor multicolor que no se despega de mi lado y tiene la habilidad mágica de curar cualquier dolencia con su lengua rosa”, describe a su perro.

“Hago lo que hago porque cuando todo parece fallarme, encuentro consuelo en la sonrisa de un perro. Me encanta capturar esas sonrisas tontas, expresiones faciales peludas y los movimientos enérgicos de cola que hacen del mundo un lugar mejor”, explica.

Sus imágenes adornan calendarios, tarjetas, productos, paquetes y campañas dentro de la industria de mascotas. Espontaneidad, sonrisas, diversión, inocencia… sus imágenes son inspiradas por la ingenuidad y alegría que ella encuentra en el alma de los perros. Kaylee es reconocida por sus colores vibrantes y por la capacidad que tiene de capturar el carácter y el lado más divertido de los caninos.

A través de Dog Breath Photography (su trabajo como fotógrafa de perros), Kaylee tiene la oportunidad de darle voz a aquellos que no la tienen. Dedica mucho tiempo al voluntariado en refugios de perros fotografiando animales abandonados que están en busca de una segunda oprtunidad.