RECUERDOS QUE JAMÁS VOLVERÁN:

Cuando yo era niño, las clases comenzaban en Septiembre descansábamos en Semana Santa, Navidad y Año Nuevo y el año escolar terminaba en Junio. Había algo raro también, los maestros no se enfermaban; no recuerdo que los maestros faltaran dos días seguidos.


Si el maestro te regañaba, no te convenía decir nada en tu casa porque seguro te volvían a regañar y de paso, un castigo.
Ni la lluvia impedía faltar al colegio, porque era como tu segunda casa, daban ganas de ir. (Y regresar a casa empapado de agua de lluvia era un gran placer).


El maestro se le respetaba, era como si te regañaran tus propios padres.
Los recreos eran divertidos, nadie andaba pensando en hacer cosas indebidas. Los maestros tomaban café en la cafetería y nos cuidaban en el patio.


Era un honor llevar y traer los libros del profesor, buscar el mapamundi en la dirección o biblioteca, pedir tizas o tocar el timbre. Cuando nos daban la carpeta de asistencia de maestros para llevarlo a los salones, era un verdadero honor.

Si pedíamos permiso una vez para ir al baño teníamos que volver a la mayor brevedad posible. Nos turnabamos para borrar el pizarrón y sacudir los borradores y también era un honor llegar temprano.


Que honor tan grande cuando estabas en formación en los honores a la Bandera y que mencionaran tu nombre para salir al frente y que te colocaran la banderita. Qué alegría enorme era contarle a Mamá “izamos bandera ” y llegar con la bandera colgada con un ganchito puesta en la camisa.
Jugar pelota , saltar la cuerda , el quemado, al trompo, canicas, tomar distancia en la fila…


Nos enseñaban que Colón descubrió América… era un reto aprender sobre la historia y el mundo… Hoy muchos jóvenes no saben ni el significado de la palabra “bicentenario”….


No sé cuándo aprender historia, pasó a un segundo plano, no sé cuándo los maestros comenzaron a enfermar para necesitar un remplazo y el remplazo otro suplente…

Desde cuándo los padres golpean a los maestros o desde cuándo los mismos alumnos sacan su furia contra ellos. Cuándo fue que revisar las cabezas, el corte de cabello, uñas, ausencia de maquillaje en las niñas, el largo de la falda y el estado del uniforme en general, pasó de ser un acto de salubridad a una discriminación.


Cuándo un acto patrio sólo fue un feriado… No sé cuando se perdió el Colegio como institución, cuándo se perdieron los valores, el respeto a los maestros como ejecutores de enseñanza. Si esto es el progreso… perdón señores, pero si esto es progreso, que atrasados andamos.


¡CUÁN FELICES ÉRAMOS!! Tiempos que solo quedarán en nuestros recuerdos.
Somos de la Vieja Guardia.