Con base en las cifras de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine), en 2021 las 174 salas de cine instaladas en Ciudad Juárez y Chihuahua, produjeron un estimado de 191 millones 457 mil 807 pesos.

Lo anterior significa una recuperación del 103 por ciento contra las pérdidas registradas en 2021, pero un 60 por ciento menos que en 2019.

En el año previo a la pandemia, a nivel nacional las 7 mil 525 salas de cine en el país produjeron una derrama económica de 13 mil 800 millones de pesos, según Canacine, mientras que en Chihuahua se calcula que fue más de 319 millones 096 mil 345 pesos.


Sin embargo, el tema es mucho más complejo que esos números, pues se trata de una industria que produce el 7 por ciento del PIB , y en ella se entretejen un sinfín de intereses, repercusiones y afectaciones locales, nacionales e internacionales, donde los más perjudicados son precisamente los cines, observó el socio fundador de la Asociación Cinematográfica y Audiovisual de Chihuahua, Antonio Kosturakis Moreno.

“En el tema del cine tienes varios entes que coexisten y dependen el uno del otro, pero influyen mucho en las decisiones que se han tomado últimamente en las salas de cine, y el surgimiento de nuevas tecnologías como las plataformas de streaming”, señaló.

Hacer cine es carísimo, tan solo un segundo en una cámara de 35 mm cuesta 1 dólar por segundo, si tienes 20 tomas de 1 minuto cada escena, aparte del revelado, la corrección de color, distribución y más, por eso en México no da para “tirar cinta”, y sin embargo somos el 4° país en el mundo con más salas, destacó.

Ante ello, el séptimo arte evolucionó a formatos digitales como el DPS que actualmente se utiliza en las proyecciones.

“A nivel mundial, una película tipo blockbuster (taquillera) tiene 2 mil empleados, 2 mil 500 de la gente directamente beneficiada únicamente de la producción, sin considerar la distribución”, afirmó.

Además, los cines son los negocios ancla en muchas plazas comerciales, lo que toca otro sector económico que es el de bienes raíces, agregó.

“Es un producto que comienza con una idea, que es el escritor y el primer benefactor de que las salas sigan abiertas, luego los directores, productores y la gente de ‘cajón’, como electricistas, actores, etcétera, muchos proyectos son financiados por empresas, o en el caso de México, por incentivos gubernamentales o la iniciativa privada, cuando tienes el contenido hay varias vías que tienes como dueño de este producto y la más jugosa, son las salas de cine”, describió.

De ahí, la gente genera los ingresos a partir de un boleto, y una de las principales ganancias de los cines, que son las ventas en las dulcerías y otros productos, añadió.

Como ejemplo, en una película que ya sabes que va a ser un éxito por el tema de super héroes, el mismo cine paga por las copias, además de que un niño, como público destino, la va a ver varias veces acompañado de diferentes familiares.

Otro factor que incide en la caída de la derrama económica es la crisis de creación de contenidos de calidad, pues no se ha sabido leer el mercado y hay pocos estímulos para desarrollarlos, tanto económica como políticamente, alertó.

El Anuario Estadístico Cine Mexicano 2020, realizado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) dio a conocer a mediados del año pasado, dio a conocer los estragos causados por la pandemia y las restricciones sanitarias para contenerla.

De ellos, resaltan los cierres definitivos de 30 complejos de exhibición y 54 espacios independientes, a nivel nacional, al igual que 57 festivales cancelados, mientras que las plataformas streaming crecieron en 35 por ciento.

“Yo como lo veo, es que estas plataformas van a empezar a hacer más negociaciones con las salas de cine, como Netflix lo hizo con Roma, pues el cine también ha ido evolucionando ¿Cuándo te ibas a imaginar que los juegos del Mundial de Fútbol o de la Premiere League de la Champions los iban a transmitir en el cine?”, opinó Kosturakis Moreno.

Tomado de El Heraldo de Chihuahua 19 de enero 2022