Para aquel que no tenga conocimiento alguno sobre la monarquia europea, en especial la monarquia del Reino Unido, la más importante del siglo XX, la serie de la plataforma de Netflix “The Crown”, o en español “La Corona”, es realmente recomendable.

La serie protagonizada por la Reina Isabel II, escrita por Peter Morgan, es un drama basada en hechos históricos que abarca desde la década de los 30’s a partir del reinado de Jorge VI, hasta los años 80’s en que se encuentra la Cuarta Temporada estrenada este 2020.

La Reina Isabel II y su esposo el Príncipe Felipe de Edimburgo .

La crónica se centra en la Reina Isabel II quien termina como ungida de la Corona por una situación circunstancial cuando su tío, el Rey Eduardo VIII abdica la corona y termina gobernando el padre de Isabel, Jorge VI, dejando a la joven madre como la heredera de un imperio a muy temprana edad, a los 26 años.

Existen dos vertientes en la que se desarrolla la serie;

Aquella que narra la parte política dramática, la Segunda Guerra Mundial y la postguerra, la relación de la corona con la Mancomunidad de las Naciones la cual la Reina encabeza, la Guerra Fría, el auge del partido popular de izquierda en Inglaterra, la crisis económica, la llegada de Margaret Tatcher la primera ministra Mujer y la relación de la Corona con el Gobierno británico.

La Reina Isabel II y la Primer Ministra Margaret Thatcher

La parte que se desenvuelve la familia real, es la personal, la relación de la Reyna Isabel con su esposo, su hermana y desde luego con sus hijos principalmente Carlos quien sería el futuro Rey.

La Princesa Margarita hermana de Isabel II y la polémica imagen tomada por el fotógrafo Anthony Armstrong.

Sin embargo, a pesar de ser ya la cuarta temporada, es hasta que aparecen los personajes de Carlos y Diana de Gales cuando ahora realmente está destacando en el interés del público la serie.

La cuarta temporada de The Crown generó un alto impacto al mostrar el conflictivo matrimonio entre Carlos y Diana. La serie de Netflix abarcó la distante relación entre los príncipes y dejó mal parada a la figura del heredero del trono. Los nuevos capítulos retrataron cómo el casamiento se arregló en pocos días ante una diferencia de edad notable entre los novios, ella de 20 años y el de 32.

“Es una niña”, expresó el personaje interpretado de Josh O’Connor sobre Lady Di (interpretada por Emma Corrin) cuando estaba a punto de pedirle matrimonio por la presión de su familia. Es que al momento de convertirse en la princesa de Gales, la icónica mujer acababa de cumplir 20 años. Mientras su esposo, ya tenía 32. Es decir una diferencia de 12 años, 7 meses y 16 días.

En tanto, la dramatización de The Crown difiere bastante en términos etarios. O’Connor y Corrin se llevan apenas 5 años, 6 meses y 9 días. El actor en mayo cumplió 30 años, mientras que la actriz en diciembre llegará a los 25 años. Sin embargo, la caracterización de los personajes es tan buena que los intérpretes parecen ser de edades muy diferentes.

Su boda tuvo lugar el 29 de julio de 1981, en la catedral de San Pablo de Londres, y fue vista por más de 750 millones de personas en el mundo, gracias a los medios de comunicación.

Diana fue objeto del escrutinio mundial y de la atención mediática durante y después de su matrimonio, el cual finalizó el 28 de agosto de 1996.

Su vida, obra e inesperada muerte en un accidente de tráfico, acaecida el 31 de agosto de 1997, la convirtieron en un auténtico mito de la cultura británica y en un personaje extremadamente popular. Es considerada tal vez la mujer más famosa y fotografiada del mundo en aquella época.

Por Chihuahua Es. 1 de diciembre 2020.