La ceremonia se realizó en el sitio ecoturístico Kokoyome, enclavado en las inmediaciones de la barranca de Huérachi, en Guachochi.
Una pareja decidió agregarle a su sueño de tener una boda al estilo rarámuri varias cascadas, media docena de barrancas y miradores espectaculares. Todo este coctel de ensueño lo encontró la pareja en el sitio ecoturístico Kokoyome, enclavado en las inmediaciones de la barranca de Huérachi, en el municipio de Guachochi.

Martín Solís Reyes, administrador y propietario de este paraíso que ha llamado la atención de la comunidad turística internacional, atestiguó en su predio la primera boda oficiada por una mujer rarámuri.
“La boda estilo rarámuri se efectuó a deseo de una pareja de Juárez y el Paso, porque el novio, César, es originario de estas tierras y quiso compartirle a su familia este espectacular escenario”, narró el empresario.

Fue así como el pasado fin de semana Sandra y César unieron sus vidas con la bendición de Onorúame en Kokoyome, en el municipio de Guachochi, entre árboles frutales, bugambilias, cafetales, barrancas, cascadas y ríos.
Para llegar a ese punto situado entre las comunidades de Guachochi y Bamorigame, en la barranca Sinforosa, los novios y sus invitados bajaron a bordo de un camión transmisión 6×6 modelo 1968 que perteneció a la armada de Los Estados Unidos, apodado Chérame (viejito en lengua rarámuri).

Los invitados disfrutaron de la atención de personal rarámuri que preparó deliciosos platillos de su gastronomía ancestral.
“Este es un sitio único, porque es autosustentable; en este espacio se retoman los valores de las culturas originales y se rescata su gastronomía, como es el caso de los sabrosísimos frijoles con pozole”, detalló Solís Reyes.

En Kokoyome se disfruta de 8 cabañas integradas al entorno y solo se consumen alimentos cosechados por las 15 familias que habitan permanentemente en el lugar.
Por: Enrique Lomas
26/Sep/’22