• UN REGALO UNICO.
    Cuento de navidad mexicano.

Era la noche más gloriosa del mundo entero, Nuestro salvador había nacido ya y descansaba en su pesebre vigilado por sus padres y los animales que a su alrededor se encontraban platicaban entre ellos…
Vaca:
Pues creo que el mejor regalo se lo he dado yo! Mi leche será la que lo alimente en esta noche tan fría!
El Burro:
De ninguna manera, fui yo quien cargo a su madre en cinta y quien lo cargara hasta su hogar de regreso… que mejor regalo puede dársele!
El Borrego:
Pues yo le he dado toda mi lana, para que así ya no pase frío en esta época tan helada del año! Mi regalo es el mejor!
En eso estaban, cuando escucharon unos leves pasos acercarse sigilosamente, era un coyote que con el rabo entre las patas y la cabeza gacha se acercaba con curiosidad al pesebre…
Fuera de aquí… le gritaron al unísono los animales, no eres bienvenido aquí, no tardan en llegar los pastores y te echaran de aquí a palos!
El coyote solo atino a decir: solo quiero poder entregarle mi regalo al pequeño…
Los animales se rieron con fuerza del coyote: ¿cómo pretendes darle un regalo tú que nada tienes?
El coyote se quedo en silencio antes de decir con firmeza: le daré mi astucia!
Esta afirmación solo hizo que se rieran más de él, a lo que agregaron: ¿cómo pretendes que tu regalo compita con los que nosotros le hemos entregado? Los nuestros son mejores!
Aun no terminaban la frase cuando escucharon una voz que provenía de arriba y que decía:
¿Acaso no se dan cuenta que ha sido el regalo mas hermoso que he recibido hoy?
Tu burrito has cargado peso aun mayor sin fatigarte… y tu vaquita, tu leche se volverá a formar al día siguiente y aun tu mi borreguito, en unos días te volverá a salir toda tu lana y aun más! Pero él, el coyotito, me ha dado todo lo más valioso que tenia, pues sin su astucia, ¿Cómo podrá cazar y alimentarse? ¿Cómo podrá defenderse de sus depredadores? ¿Cómo lograra sobrevivir? Por eso les digo que cuando lo das todo sin esperar nada a cambio, recibirás el doble de lo que des y yo te bendeciré!
Todo se quedo en silencio, en un ambiente de paz y tranquilidad que le dio a esa noche tan especial, todavía un toque aun más solemne y lleno de esperanza… y se dice que desde entonces es que los coyotes son los animales más astutos.