VACÍOS EN EL ÁRBOL GENEALÓGICO
Tengo varios días pensando en que definitivamente toda la historia vivida por nuestros ancestros, tiene un peso enorme sobre nosotros. Sin embargo, la gran mayoría de todos nosotros no estamos siquiera cerca de imaginarlo cuando en nuestro día a día nos topamos con ciertos problemas que por supuesto atribuimos a docenas de otras razones.

Es muy extraño que alguien tenga como primera opción ante cualquier eventualidad a la familia misma. Por lo general consideramos a la alimentación, al ambiente, a la suerte, al karma, y a muchas otras circunstancias como las verdaderas causas de lo que nos sucede hasta llegar al punto de perdernos en un tratamiento que nos aleje por completo del verdadero origen.

Si bien pueden existir otros vacíos que por el momento pueda yo olvidar, les describiré aquellos que para nosotros como terapeutas resultan altamente comunes cuando de consultantes se trata.

GEMELOS
La gran mayoría de las personas, considera una gran suerte vivir la llegada de gemelos o cuates a la familia. Es creencia muy común que quizá sea algo genético, algo que se repite pero no se sabe a ciencia cierta la razón, que por supuesto, está en el Transgeneracional o dicho de otra manera, en nuestro Árbol Genealógico.
Y la llegada de gemelos o simplemente “más de un hijo al mismo tiempo”, obedecen a un vacío en el árbol, en la familia.
Cuando en alguna línea superior a tu línea en la familia ha sufrido con mucho dolor de la pérdida de un hijo o hija ya nacido, es tanto el impacto emocional de los miembros que el árbol envía la orden a las demás generaciones, para que ahora se conciba a un hijo y a un suplente.
Es como si el árbol pensara: “Mejor fabrica dos hijos por si alguno te falta”, por si a alguno le ocurre algo.
Y lo que los médicos llaman “genética” no es más que la vivencia emocional de pérdida de un hijo que se va heredando hacia los descendientes quienes conciben y gestan más de un hijo a la vez.
Esto puede comprobarse por ejemplo, si se analizan las fechas de nacimiento y concepción de “los gemelos” y se comparan con las fechas de nacimiento, concepción y fallecimiento de aquel pequeño o pequeña perdidos en líneas anteriores del árbol.

YACENTE / PREFERENCIA SEXUAL
Otro caso muy común que se presenta en los árboles genealógicos, es la pérdida de un miembro especial de la familia justo en el período que comprende el Proyecto Sentido de un bebé, es decir: Alguien sumamente especial y muy amado en la familia muere dentro del plazo comprendido entre los 9 meses previos a la concepción y hasta los 3 añitos del nuevo bebé.
Entonces, ese niño o esa niña que quizá ya venía planeado con cierto Proyecto, cambia por completo de planes y se le asigna inconscientemente una nueva responsabilidad.

La familia ha sufrido, ha vivido una gran pérdida.
Supongamos que la familia ha perdido a una mujer: La tía, la abuela, la bisabuela, etc.
La familia ha perdido a una mujer sumamente querida; la lloran mucho, todos hablan de ella, todos hablan de lo dolorosa que ha resultado dicha pérdida y automáticamente el árbol genealógico planea su siguiente paso “traer de vuelta a la familia a esa mujer que se fue” y cuya presencia es necesaria para que toda la familia viva feliz y en paz.
El árbol entonces deberá “fabricar” a esa mujer faltante ó “traer de vuelta” a esa mujer faltante y es entonces cuando la familia vibra en un inconsciente colectivo familiar de “Hay que llenar ese vacío” sea como sea.
OPCIÓN 1 – YACENTE
Cualquier miembro de la familia en edad reproductiva, CONCIBE a un bebé que inconscientemente vendrá a llenar el vacío dejado por la mujer que ha fallecido.
Al ser concebido luego del fallecimiento, automáticamente dicho bebé (niño o niña) se convierte en YACENTE. Es decir, trae “cargando” a la muerta en este caso.
Nace con su propia personalidad pero trae encima la “carga” de “tener que ser” la muerta.
Dos personalidades en una. Dos estados de ánimo todo el tiempo, algo de bipolaridad, depresión o hiperactividad, porque vino a llegar el vacío que ha dejado la muerta.

OPCIÓN 2 – PREFERENCIA SEXUAL
Ya venía un bebé en camino cuando ocurrió el fallecimiento de la mujer de la familia, ya había sido concebido y de pronto, recibe ese inconsciente colectivo familiar de llenar el vacío que ha dejado la fallecida. Pero éste bebé es una niña que en sí misma, no es doble de la fallecida. Ella no viene a llenar el espacio de la fallecida, pero al crecer, se enamorará de una mujer que sí sea doble de la fallecida. Es decir, su preferencia sexual serán las mujeres, porque hay que traer a la mujer faltante a casa.
Esto se comprueba al analizar las fechas de la pareja e incluso el nombre que pueden coincidir con los datos y fechas de la mujer fallecida.

Y lo mismo ocurre si la persona fallecida en la familia era un hombre: El tío, el abuelo, el bisabuelo, etc.
Suponiendo que el bebé que ya venía en camino sea un varoncito, muy seguramente lo que ocurra es que cuando sea mayor, se enamorará de un hombre que resulte ser “doble” del hombre fallecido, ya sea por nombre o por fechas.
Muchos casos en los que se buscan las razones de una preferencia sexual diferente, se localizan estas historias en el árbol genealógico.

OPCIÓN 3 – AMORES
Aquí tan sólo se trata de que el bebé o la bebé al crecer, salen al mundo a enamorarse de personas que resultan “dobles” de la persona fallecida. Aquí el inconsciente no busca tanto “un sexo faltante”, sino que únicamente toma como parentesco “las fechas” de dicho miembro nuevo en la familia.
Es decir, una bebé al crecer, puede enamorar de un hombre que sea doble “de la fallecida” o “del fallecido”. O puede ser un bebé varón que al crecer se puede enamorar de una mujer que sea doble “de la fallecida” o “del fallecido”.

HERMANOS FALLECIDOS
Otro vacío muy común en las familias.
Sucede que cuando ocurre un fallecimiento en la familia, cuando todos los hermanos del (de la) menor fallecido (a) son niños, se queda un impacto emocional especial y muy fuerte de “tener que llenar el vacío que dejó en la familia la muerte de mi hermana o hermano”.
Todos son niños y pareciera que hasta ahí se quedó el dolor por la vivencia, el impacto. Pero sin darse cuenta, ha quedado en alguno o en varios de los hermanos del niño o niña fallecidos, la misión de “traer de vuelta a casa” a “ese o esa que falta”. Y aquí suelen ocurrir dos opciones.

1.- Los hermanos salen al mundo cuando ya tienen la edad para ello, a enamorarse y/o casarse con un “doble” del hermano o hermana fallecido (Para traerlo (a) de vuelta a casa). Alguien que será “copia” del fallecido (a) por nombre, fecha de nacimiento o fecha de concepción.

O bien.

2.- Los hermanos o hermanas salen al mundo cuando ya tienen la edad para ello, a concebir, gestar y dar a luz, a un “doble” del hermano o hermana fallecido (Para traerlo (a) de vuelta a casa). Alguien que será “copia” del fallecido (a) por nombre, fecha de nacimiento o fecha de concepción e incluso fecha de fallecimiento.

Con todo lo anterior, bien podrán ustedes darse una clara idea de todos los elementos a los cuales hay que prestar atención al buscar fechas e historias en los árboles genealógicos.
El Transgeneracional pareciera si pudiéramos compararlo como un baúl de los secretos y los vacíos en muchas ocasiones determinan el rumbo que la familia va tomando con el paso de las generaciones.

Y lo mismo existen otros vacíos que funcionan de manera similar, como cuando un bebé pierde a su mamá al momento del parto o bien sufre el abandono de su papá o de su mamá en la niñez, casi siempre suele salir a enamorarse de un doble del papá o mamá faltantes. Y también puede tener hijos “dobles” del papá o mamá faltantes.

Si más por ahora, así las cosas…

Akasha Sanación Integral
Elizabeth Romero Sánchez y Edgar Romero Franco.