Villa era muy famoso en Estados Unidos, y Hollywood quiso sacar provecho de esa fama. En diciembre de 1913, el jefe de la División del Norte se había apoderado de Chihuahua.

Expropió enormes extensiones de tierras, en especial de la familia de Luis Terrazas, repartió comida entre los pobres y prometió tierras a sus soldados al triunfo de la Revolución.

Muchos periódicos decidieron olvidar su carrera de bandido anterior al movimiento armado y lo convirtieron en héroe.

El New York World y el Metropolitan enviaron a John Reed a Chihuahua para hacer reportajes sobre Villa.

El productor Harry Aitken, de la Majestic Motion Picture Company de Los Ángeles y la Mutual Film Corporation de Nueva York, envió a un agente con un contrato para el general, y el 3 de enero de 1914 representantes de Villa y de Aitken firmaron un contrato de exclusividad en el que la Mutual Film Corporation podía filmar sus batallas y exhibirlas como noticieros, no sólo en Estados Unidos, sino también en México y Canadá.

A cambio, Villa recibió un adelanto de 25 mil dólares y recibiría 20 por ciento de regalías.

La primera película de Villa en acción fue una cinta de dos rollos sobre la batalla de Ojinaga, el 10 de enero de 1914. La siguiente batalla sería la de Torreón.

Para esa batalla la Mutual le compró a Villa un uniforme de general porque siempre había peleado en ropa de civil. Cristy Cabanne, uno de los directores de la Majestic en Los Ángeles fue a Chihuahua.

En su viaje a Ciudad Juárez lo acompañaba un escritor, quien durante el viaje en ferrocarril escribió el guión para un western sobre la vida del caudillo.

La película se estrenó el 9 de mayo en el Teatro Lyric, en Broadway. Gracias a ella el público estadounidense se enamoró del Centauro del Norte. En Hollywood se han filmado al menos seis películas sobre el Centauro del Norte.