AMBROSE BIERCE.


El gringo viejo.


Ambrose Bierce nació el 24 de junio de 1842 en Ohio, en 1861, se dio de alta en el Ejército de la Unión luchando en la Guerra de Secesión. En junio de 1864, sobrevivió a un disparo en la cabeza, lo que le ocasionó desmayos por el resto de su vida, en enero de 1865, se licenció del ejército.
En 1868, Bierce ya era un conocido periodista en San Francisco, para 1889, se había convertido en el escritor más célebre de la costa oeste.


Con 71 años a cuestas se trasladó a México para ser testigo de los acontecimientos de la Revolución mexicana, al parecer había decidido dejar de vivir y en México la muerte rondaba los campos de batalla día con día.


Bierce decía sobre la Revolución mexicana:

“Ser gringo en México es eutanasia”

El 1 de octubre de 1913 escribió en una carta a la esposa de su sobrino:

“Si oyes que me pusieron contra una pared de piedra mexicana y me hicieron harapos a tiros, es una buena manera de morir”

A principios de diciembre, Bierce, cruzó la frontera por El Paso, Texas, hacia Ciudad Juárez, Chihuahua, llegando el 16 de diciembre a la ciudad de Chihuahua con 1500 dólares en los bolsillos., esa fue la última vez que se supo de él.


George C. Carothers (representante del presidente norteamericano Woodrow Wilson ante Villa) y Marion Lechter (cónsul norteamericano en Chihuahua) negaron averlo visto.
Los periodistas, que hacían su trabajo siguiendo a las tropas villistas, tampoco lo vieron, ninguno de los revolucionarios villistas a los que se les preguntó, se acordó de Bierce; su desaparición fue un misterio, se formularon varias teorías, pero ninguna logró explicar su desaparición.

“Existen diversas clases de muerte. En algunas, el cuerpo perdura, en otras se desvanece por completo con el espíritu. Esto solamente sucede, por lo general, en la soledad (tal es la voluntad de Dios), y, no habiendo visto nadie ese final, decimos que el hombre se ha perdido para siempre o que ha partido para un largo viaje, lo que es de hecho verdad.”

—Ambrose Bierce, Un habitante de Carcosa (1885), citado por M. Graizer, La desaparición de Ambrose Bierce, 26 de diciembre de 2014.