“Te avisaré algún día que pueda. No me rompas las bolas”. Esta es una de las respuestas que recibió un hombre durante una serie de insistentes súplicas para poder ver a su bebé, a quien no tiene en brazos hace más de cinco meses.

Maximiliano Jesús Silva expone esta situación a Infobae, y denuncia que la última vez que tocó las manitos de su hijo Lian fue cuando el bebé tenía tres semanas. Ahora, cinco meses después, no solo se lamenta por no poder estar a su lado sino que asegura que la vida del pequeño corre peligro porque su madre, Alexandra, “se droga y se prostituye”

Ambos viven en la localidad mendocina de Las Heras y su relación se inició hace cinco años: “Yo no sabía lo que ella hacía antes. Cuando nos conocimos me contó que se prostituía pero acepté su pasado, tampoco trabajaba ni estudiaba, pero pensé que iba a cambiar. No sé en qué estaba pensando cuando quise tener un hijo con ella. Quise ser el Supermane intentar que cambie, y hoy me arrepiento”, comienza a relatar Silva.

Ahora, más allá del fracaso de una relación, a Maximiliano lo atormenta otro drama: la imposibilidad de ver a su hijo y la falta de certezas sobre su buen estado de salud.

“Buscamos tener un hijo y quedó embarazada. Ahí empezaron los problemas”, afirmó.

Según Silva, ese quiebre en la relación marcó el inicio de su derrotero hasta el día de hoy: “Me empezó a odiar, parecía que todo lo que yo hacía estaba mal”. Para entonces llevaban solo cinco meses de convivencia, pero el final de la pareja ya era cuestión de horas.

“Estando embarazada ella me dejó de un día para el otro. Yo la llamaba, le pedía que volviera pero me contestaba que no la joda y se escuchaba la voz de otro tipo atrás. También me evadía, me decía que no estaba o que iba a salir”, relató el denunciante sobre esa etapa de una relación que, con un hijo de por medio, se tensaba cada día más.

Maximiliano ya no tenía contacto con su hijo -apenas lo veía mediante fotos esporádicas- y temía por las condiciones de vida y las situaciones a las que podía estar expuesto.

Fue entonces cuando una amiga creó un perfil falso de Facebook y simuló ser un hombre interesado en intimar con Alexandra. No tuvo que insistir demasiado, y la presencia del bebé en el lugar de la cita tampoco significó obstáculo alguno.

El supuesto hombre invitó a Alexandra a un hotel, ella accedió rápidamente a pesar de que debía “llevar al bebé porque es chiquito todavía”. Siguiendo el juego, le preguntaron si el pequeño iba a permanecer en la misma habitación en la que iban a mantener relaciones sexuales: “Sí, lo ponemos a los pies (de la cama) jaja”, contestó divertida la ex pareja de Silva en aquel chat.

Alexandra también se entusiasmó cuando desde el falso perfil de Facebook le ofrecieron drogas y alcohol para completar la noche, todo delante de su bebé: “Me re pinta esa. Anoche en el boliche estaba re dura”.

“Es ahí que decido hacer la denuncia por maltrato infantil en la fiscalía de Las Heras. En la policía no me querían tomar la denuncia, a pesar de que ella estaba tomando merca y alcohol cuando debía amamantar a su hijo”, relató Silva.

“Cuando el bebé tenía seis meses me avisaron que agarró hepatitis, y de todos modos sigue con ella. Yo hace cinco meses y once días que no lo veo, cuento hasta los minutos”, agregó.

Las adversidades se siguieron sumando, ahora con una medida legal contra Maximiliano: “Ella me hizo una prohibición de acercamiento, no me explico por qué ni con qué fundamentos porque nunca hubo violencia verbal ni física de mi parte”, sostuvo.

A medida que pasan los días, la mente de Maximiliano suma preocupación, en especial luego de ver las respuestas en ese chat: “Ella se va a seguir prostituyendo. El ambiente en el que se maneja ella es una cagada y no sé si quizás se junte con algún depravado y toque a mi bebé”.

El padre de Lian asevera que ya pasó “por todos los trámites posibles” para poder volver a ver a su hijo y considera que “nadie puede hacer nada, solo porque es la madre”. Además, cuenta que, por alguna razón, su “abogada del Estado no está comprometida con el caso y ya tuve que cambiar tres veces de abogado porque iban muy lentos. Cada vez que lo cambio, es empezar de cero y pierdo más tiempo”.

Mientras tanto, durante el desarrollo de la presente nota, este medio intentó contactar a Alexandra para que brindara su versión de lo ocurrido desde que conoció a Maximiliano, pero hasta el momento de la publicación no obtuvo respuesta.

Ahora, Silva repite una frase que comenzó a hacer circular en sus redes sociales, en busca de apoyo y asesoramiento: “Pienso que esto también es violencia de género. No solo porque sea la madre va a estar mejor que con el padre. Así como hay padres hijos de puta, también hay madres así”.

Finalmente, anticipa que, a raíz del temor que le genera la vida que lleva adelante su ex novia, intentará salvaguardar a su hijo: “Ahora no solo quiero verlo, también quiero la tenencia. Quiero que el bebé esté bien, yo no sé si ahora ella está prostituyéndose y drogándose mientras tiene que darle la teta