EL GENOCIDA LUIS TERRAZAS.

El terrateniente que acabó con toda una raza en México.

En 1853 a los 24 años su nombre aparece en una lista de voluntarios para el pago de cabelleras de indios en 1863, a los 34 años ya como Gobernador escribe a un amigo una carta sobre los apaches: “Estoy persuadido de que ese enemigo de toda civilización y sanguinario más bien por carácter que por ignorancia, solo cederá a la fuerza material”, decía el terrateniente más famoso que ha tenido el norte de México.

Así sucederá. En el verano de 1880 -tiene ya cincuenta y un años, más de la mitad de su vida- Terrazas cierra el capítulo final de la guerra contra los indios al ordenar una campaña en su contra comandada por su primo, el coronel Joaquín Terrazas, a quien llaman todos el “Azote de los Apaches”. Es el campañista encargado de la aniquilación de Jerónimo, Ju y, sobre todo, Victorio.

Para combatirlo, Terrazas prometió a su primo, el coronel, todo el apoyo del gobierno de Chihuahua. “El gobierno les pagará 4 reales a los infantes y 6 más a los que se presenten a caballo”, le comunicó, “y les pagará los premios por cabelleras de indios guerreros, las piezas vivas de mujeres y muchachos según la ley, y 2 mil pesos por Victorio”.

El Coronel Joaquín Terrazas según el historiador Daniel Cosío Villegas venció poco después al jefe victorio a quien mato de un balazo mientras cabalgaba al frente de sus hombres en la batalla de tres castillos fue el 15 de octubre de 1880 murieron 62 guerreros y 16 mujeres y niños, los sobrevivientes fueron reducidos a trabajar como esclavos entre los hacendados de chihuahua.

Los asesinatos de apaches en Chihuahua resultaron en prácticamente el exterminio de una raza que contaban en decenas de miles incluyendo mujeres y niños.