Está planta de los dioses es mencionada en la biblia en el libro del Génesis, la que desde la antigüedad y en diversas culturas se le atribuyeron propiedades curativas narcóticas y afrodisíacas.

Según la tradición rabínica la mandrágora crecía al pie del árbol del edén.

Es altamente tóxica, de flores olorosas con forma de campanillas rojas y blancas, pero un rasgo extraordinario son sus raíces con forma humana.

Planta tan peculiar que fue usada en la edad media, cuentan que la mondragora hace una especie de grito cuando es arrancada.

Increíble, ¿no lo crees?

Por Imágenes Históricas.