Un 22 de mayo pero de 1920 murió en la Ciudad de El Paso Don Manuel Gameros.


Nació en 1849 en lo que hoy es ciudad Aldama Chihuahua, su infancia la paso entre las huertas de su padre y las acequias en los convulsionados años que dieron pie a la Guerra de Reforma, siendo un adolescente su padre lo mando al colegio militar de la ciudad de México, estudio primero la Ingeniería Militar y después la Ingeniería en Minas.

A su temprana edad de 13 años le toca participar como soldado defensor de la ciudad de Puebla bajo el mando del celébrele General Ignacio Zaragoza en la famosa batalla del 5 de mayo contra la invasión francesa.


Al terminar sus estudios regreso a Chihuahua y presto sus servicios a diferentes empresas mineras, lo que le permitió formar un capital para emprender sus propios proyectos mineros con gran éxito, al grado que diez años después a la edad de 35 años era el minero más acaudalado de México.

Se casó grande a los 38 años, con la señorita Elisa Müller Acosta con quien engendró 2 hijos, su matrimonio fue feliz, pero a los 17 años de matrimonio su esposa enferma, su salud se deterioró rápidamente y murió causando un gran dolor en la familia Gameros Müller.


Don Manuel entro en depresión, decidió retirarse de los negocios y emprendió un viaje con sus hijos a Europa, su esposa deseaba poder visitar Francia y Alemania y Don Manuel quiso cumplir ese sueño junto con sus hijos.

Permaneció 3 años en el viejo mundo, recorrió ciudades y grandes atractivos y súbitamente caminado por las calles de París se encontró con una finca esplendida, como sacada de un sueño, retrataba perfectamente los anhelos de su difunta esposa y de él, pidió permiso para visitar la finca, la dibujó, le tomó medidas y no hablaba de otra cosa más que de construir una réplica de esta casa de ensueños, después de tener la información deseaba con ímpetu regresar a Chihuahua para iniciar la construcción de su nueva casa y para su buena fortuna encontró en esta ciudad al famoso Arquitecto Colombiano Julio Corredor Latorre el cual había ganado un concurso nacional para construir un monumentos en la frontera con motivo del presidente Benito Juárez.

De regreso pasó por Chihuahua ya que Don Luis Terrazas lo contrató para hacer el monumento a la Batalla de Tres Castillo en honor a su primo en coronel Joaquín Terrazas.

Don Manuel no dudó en contratarlo, lo mandó unos meses a París para que tomara nota de la casa que le había gustado y a su regreso el Arquitecto Julio Corredor con emoción le dijo que no solo podía replicar la casa, si no que podía mejorarla.

La construcción duro tres años, se contrató a los mejores maestros de cantera, ebanistas, escultores y carpinteros que el dinero pudo contratar y para el mes de noviembre de 1910 la casa estaba terminada.


Por alguna razón que desconocemos Don Manuel no quiso mudarse a su nueva casa, siempre encontraba un pretexto para no hacerlo. Así que sus encerados pisos se fueron cubriendo con una fina capa de polvo.

Finalmente, en el año de 1913 las tropas villistas se perfilaban a tomar la ciudad de Chihuahua y Don Manuel, sus hijos y todas las familias pudientes de la capital decidieron abandonar la capital y huir a los EE.UU.

La familia Gameros se instalaron en el hotel McCoy de su propiedad en el Paso Texas. Desde este lugar Don Manuel fue testigo del colapso económico y los grandes estragos que trajo la revolución, pero nada tan duro desde la muerte de su querida esposa como lo fue la muerte de su único hijo varón, Enrique falleció de peritonitis en la frontera.


Don Manuel nunca estrenó la casa que con tanto empeño había hecho, murió en 1920 en El Paso, tal vez su verdadera intención era dejar un legado a su familia y a todo el pueblo de Chihuahua que hasta la fecha quedamos maravillados de la esplendida y hermosa Quinta Gameros.


Fuente. – Héctor Jaramillo, Quinta Gameros esplendor de un siglo.