¡ ME HONRA SER TU HIJO !

Aún la recuerdo ahí, frente a la máquina de coser, con su rostro cansado pero en su mirada la determinación de saber que tenía una enorme responsabilidad que cumplir.. es el recuerdo que viene a mi memoria ahora que ya no está, ahora que realmente comprendo el gran sacrificio que hizo por mi y mis hermanos! Nos quedamos sin papá aún siendo muy pequeños y mi madre no tuvo ni siquiera la oportunidad de llevar su duelo, el peso de la responsabilidad le cayó de la noche a la mañana y así, sin tener tiempo de lamentarse se sobrepuso a todo! Nunca la vi llorar, pocas veces la vi quejarse, pero nunca nada nos faltó. Ahora sé que no sabía coser a máquina, pero sola aprendió, descosía camisas y pantalones y las piezas las usaba para trazar nuevas prendas, así nos confeccionó los uniformes escolares y hasta las mochilas que a manera de morral usábamos para llevar los libros.
Lo hacía tan bien que más de una vecina le encargó la confección de ropa de todo tipo y así, sin más, se fue abriendo paso a paso un ingreso que entre tandas y estrecheces hacía rendir hasta poder darnos una carrera a cada uno! Y ahora que ya no puedo verla para decirle lo mucho que la admiro, lo mucho que me honra ser su hijo, sólo puedo, con los ojos nublados por las lágrimas, escribir esta pocas líneas que me me vienen a la mente, que me nacen del corazón… del alma misma!
Un enorme abrazo allá donde tu estés madrecita!.

Por: Víctor M. Lara Letras del Alma