En redes sociales y conversaciones cotidianas persiste la creencia de que la masturbación en exceso puede provocar caída del cabello debido a supuestos “desbalances hormonales”. La teoría señala que el aumento de testosterona generaría alteraciones en el organismo que, con el tiempo, debilitarían el cabello hasta provocar calvicie.
Sin embargo, especialistas y evidencia científica coinciden en que se trata de un mito. No existe respaldo sólido que demuestre que la masturbación cause pérdida capilar.
La calvicie común —conocida como alopecia androgenética— está relacionada principalmente con la genética y con la sensibilidad de los folículos pilosos a la dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona. Los cambios hormonales que pueden ocurrir tras la actividad sexual son temporales y el cuerpo restablece rápidamente su equilibrio.
En conclusión, la caída del cabello responde en mayor medida a factores hereditarios y condiciones de salud, no a esta práctica.