En 2002, Anahí vivía una de las batallas más devastadoras de su vida. Los trastornos alimenticios la consumían mientras los medios la exhibían con crudeza y la joven estrella parecía hundirse bajo el peso de la fama. Pero en medio de ese caos apareció una figura inesperada a su rescate: Andrés García.
Había más de 40 años de diferencia entre ellos, pero eso nunca importó. Preocupado por su estado, el actor no dudó en abrirle las puertas de su casa en Acapulco. La recibió, la protegió y la cuidó hasta que volvió a sentirse fuerte para regresar al mundo. Se habían conocido durante la grabación de Mujeres Engañadas, donde interpretaban a padre e hija, pero ese guión traspasó la pantalla.

En ese entonces, Anahí, quien sostenía una relación sentimental con Alex Sirvent, declaraba sobre Andrés:
“No voy a encontrar a nadie que me consienta como él, pero a la vez, me regaña más que nadie, como buen papá. Me dice que tengo que comer bien, cuidar el agua y que las visitas se van a las 10 de la noche. He aprendido a adivinar cuando está de malas para no acercarme, pero estar con él es lo mejor que me ha pasado en la vida. Cada palabra suya es un ejemplo a seguir. Él es mi escuela, es como mi maestro y guía. Andrés es quien me conoce mejor; le platico cuando me peleo con mi novio, y él me escucha y me aconseja. Ojalá un día llegue a ser la mitad de lo que él es como ser humano. Lo que no me gusta es que siempre quiere que coma más. Dice que no es celoso, pero a veces miente. De cualquier forma le platico mis cosas; me conoce a la perfección, sabe hasta cuándo me peleo con el novio… y eso es muy importante, algo que no he encontrado en nadie”.

Los años pasaron, pero ese lazo jamás se rompió. A inicios de 2023, cuando la salud de Andrés García se apagaba lentamente, Anahí viajó a Acapulco junto a su esposo Manuel Velasco para verlo y ayudarlo, incluso recomendándole una neumóloga que lo atendió en sus últimos meses.
Pero el tiempo terminó imponiéndose. El 4 de abril de 2023, el actor murió en el puerto de Acapulco, acompañado por su esposa Margarita Portillo.
Con el corazón destrozado, Anahí fue de las primeras en despedirlo: “No encuentro las palabras… Le doy gracias a Dios por haberme dado el regalo de tu cariño. Sé que ya estás en un lugar mejor. Te voy a querer y recordar toda mi vida con todo mi corazón, mi adorado Andrés”.

Porque cuando el mundo parecía derrumbarse para ella, él le abrió su casa y la ayudó a levantarse… y años después, ella volvió para acompañarlo en su ocaso, agradeciendo con el corazón al hombre que un día la sostuvo cuando más lo necesitaba. DEP Andrés García.
“Ojalá algún día llegue a ser la mitad de lo que Andrés es como ser humano“, decía Anahí en Agosto de 2002.
Yvonne Belanger, extracto de entrevista de César Flores, TvNotas 302, Agosto 2002
Por Chihuahua Es Noticia