Por Jorge Cruz Camberos
Un parque vacío puede tener árboles, juegos nuevos, canchas y las mejores luminarias.
Pero sigue estando vacío.
Esta semana el Municipio anunció que más de 700 parques, plazas y espacios deportivos ya cuentan con alumbrado LED. Además, durante el último año se anunciaron alrededor de 146 millones de pesos para construir y rehabilitar espacios públicos.
Es una buena noticia. Hay que reconocerlo.
Y también hay proyectos que muestran que Chihuahua puede pensar en grande. El Polideportivo ha sido una gran obra de esta administración, un espacio deportivo de escala importante que vale la pena aprovechar y seguir llenando de vida.
Pero creo que llegó el momento de cambiar la pregunta.
Dejemos de contar parques. Empecemos a contar familias que los usan.
Porque el verdadero indicador no debería ser cuántos parques construimos, sino cuánta vida generamos dentro de ellos.
¿Cuántos niños jugaron ahí? ¿Cuántos jóvenes hicieron deporte? ¿Cuántos adultos mayores salieron a caminar? ¿Cuántas familias decidieron pasar ahí su domingo?
Chihuahua ya tiene un modelo
No necesitamos viajar a otras ciudades para encontrar ideas.
Tenemos el Fideicomiso de las Tres Presas.
¿Por qué no explorar un modelo similar para nuestros grandes espacios públicos?
La Deportiva podría ser mucho más que un lugar para correr: deporte, cultura, torneos, mercados, gastronomía y actividades familiares.
Lo mismo con la Deportiva Sur y con el propio Polideportivo.
Y podemos ser todavía más ambiciosos.
¿Por qué no imaginar el Sacramento como el gran corredor verde de Chihuahua?
Kilómetros para caminar, correr, andar en bicicleta, convivir y disfrutar la naturaleza.
No llenar el río de concreto.
Recuperarlo para la gente.
Los parques pequeños de las colonias son importantes y debemos cuidarlos. Pero Chihuahua también necesita tres o cuatro grandes pulmones urbanos, con administración profesional, participación ciudadana y una visión que sobreviva a los gobiernos.
Porque las ciudades no solamente compiten por inversión.
Compiten por jóvenes, talento y familias que deciden dónde quieren vivir.
Una buena ciudad no solamente ofrece trabajo.
Ofrece vida después del trabajo.
Por eso quiero insistir en algo muy sencillo:
No me digas cuántos parques tenemos. Dime cuántas familias los usan.
Porque la ciudad que queremos dejarles a nuestros hijos no se va a medir por las obras que inauguramos.
Se va a medir por los recuerdos que ellos construyan ahí.
ES! Visión
Los artículos publicados en ES! Visión reflejan el análisis y la opinión de sus autores sobre temas relacionados con deporte, economía, sociedad y desarrollo, buscando abrir nuevas conversaciones sobre el papel que las instituciones desempeñan en la construcción de comunidad.


