¿Qué tendría que cambiar para que usar transporte público en Chihuahua sea una elección y no la alternativa de quien no tiene automóvil?
La ciudad que queremos dejarles
En Chihuahua, elegir entre el automóvil y el transporte público no siempre es una decisión de preferencia: muchas veces es una decisión entre conservar el control del tiempo o arriesgarse a perderlo. El carro ofrece una promesa sencilla —salir y llegar cuando uno lo necesita—, mientras que el camión todavía obliga a preguntar cuánto tardará, cuándo pasará y si la conexión funcionará.
Por eso, para muchas personas, dejar el automóvil en casa no significa cambiar una comodidad por otra. Significa aceptar la posibilidad de llegar tarde al trabajo, recoger después a los hijos o pasar más tiempo esperando en una parada.
¿Dejarías mañana tu carro en casa si supieras que puedes llegar al trabajo en 25 minutos?
Muchos lo haríamos, pero solo con una certeza: que el trayecto durará 25 minutos. No 35, no una hora, no “depende de cuánto tarde en pasar”. Ahí está uno de los conflictos centrales de la movilidad en Chihuahua: mientras el automóvil compra tiempo y previsibilidad, el transporte público todavía tiene que ganarse nuestra confianza.
Esta semana se abrió una oportunidad importante para cambiar esa historia.
El Gobierno del Estado confirmó que trabaja en nuevos corredores de transporte para Chihuahua, incluyendo uno sobre el Periférico de la Juventud, además de infraestructura que permita conectar diferentes formas de movernos por la ciudad.
Es una buena noticia.
Pero sería un error reducir esta conversación a cuántas rutas tendremos, cuántos camiones se comprarán o por cuáles avenidas circularán.
Porque este no es solamente un problema de transporte.
Es un problema de tiempo de vida.
En Chihuahua, un traslado promedio ronda los 28 minutos. Parece poco hasta que hacemos la cuenta: ida y vuelta son cerca de 56 minutos diarios. Más de cuatro horas cada semana. Más de 200 horas al año.
Son horas que no estamos descansando, haciendo ejercicio, trabajando, estudiando o cenando con nuestros hijos.
Y conforme Chihuahua ha crecido, nuestra respuesta ha sido bastante predecible: comprar otro automóvil.
No necesariamente porque nos encante manejar.
Muchas veces porque no tenemos una alternativa suficientemente buena.
Ahí está el verdadero reto.
El Bowí transportó cerca de ocho millones de pasajeros durante 2025. Sin embargo, perdió alrededor de 16% de usuarios respecto a 2023. Y esto ocurrió aun cuando se realizó una inversión importante para renovar unidades.
Ese dato debería hacernos pensar.
Comprar mejores camiones ayuda. Pero no basta.
La gente no compra un camión.
Compra certeza.
Quiere saber a qué hora pasa, cuánto tardará, dónde hará conexión, si la estación es segura y si llegará a tiempo.
Sobre todo, quiere saber si utilizar transporte público realmente le conviene frente a subirse a su automóvil.
Por eso creo que las nuevas rutas pueden representar algo mucho más importante que una obra de infraestructura.
Pueden ser la oportunidad para rediseñar la experiencia completa de movernos por Chihuahua.
Imaginemos algo sencillo.
Sales de tu casa, manejas unos minutos hasta una estación cercana al Periférico, dejas ahí tu automóvil y subes a un transporte que sabes que pasará cada pocos minutos.
Desde tu celular conoces exactamente cuánto falta para que llegue.
Puedes pagar ahí mismo.
Las rutas alimentadoras están coordinadas.
Las estaciones son cómodas, iluminadas y seguras.
Y desde ese mismo sistema puedes conectar caminando, en bicicleta o con otra ruta hacia tu destino final.
Eso es intermodalidad.
Pero, sobre todo, eso es darle una alternativa real al ciudadano.
Porque la meta no debería ser obligarnos a dejar el automóvil.
La meta debería ser construir un sistema tan bueno que queramos dejarlo.
Chihuahua todavía tiene una enorme ventaja.
No somos Ciudad de México. No somos Monterrey.
Todavía podemos evitar normalizar trayectos de hora y media para llegar al trabajo.
Pero para hacerlo necesitamos cambiar también la manera en que medimos el éxito de nuestras obras.
Durante años hemos hablado de kilómetros pavimentados, puentes construidos, carriles nuevos y camiones comprados.
Todo eso importa.
Pero agregaría un indicador mucho más humano:
¿Cuántos minutos le regresamos al ciudadano?
Si una nueva ruta permite que una madre llegue veinte minutos antes a su casa, eso también es infraestructura.
Si un estudiante puede cruzar Chihuahua sin que sus padres tengan que comprarle un automóvil, eso también es movilidad social.
Si una empresa puede contratar personas de más zonas de la ciudad porque existe transporte confiable, eso también es competitividad.
Y si un joven puede vivir aquí sin destinar una parte importante de su ingreso a comprar, asegurar, mantener y cargar gasolina a un automóvil, eso también es calidad de vida.
Yo empezaría con tres cosas.
Primero, corredores rápidos, frecuentes y predecibles donde realmente se mueve la gente.
Segundo, estaciones intermodales donde podamos conectar automóvil, bicicleta, transporte público y rutas alimentadoras.
Y tercero, tecnología que nos permita conocer tiempos reales, pagar fácilmente y planear todo el trayecto desde el celular.
Pero hay una cuarta conversación que tendremos que tener.
La mejor movilidad no consiste solamente en movernos más rápido.
Consiste también en no tener que movernos tanto.
Vivienda, escuelas, comercio, servicios y empleo deben crecer alrededor de los corredores de movilidad. Una ciudad bien planeada acerca a las personas a sus oportunidades, en lugar de obligarlas a cruzarla todos los días.
Ese debería ser el objetivo de fondo.
Algún día me gustaría que en Chihuahua alguien pudiera levantarse por la mañana, ver las llaves de su carro sobre la mesa y decidir dejarlas ahí.
No porque no tenga automóvil.
No porque alguien se lo prohíba.
Sino porque ese día simplemente no lo necesita.
Cuando eso suceda, sabremos que no construimos solamente mejores rutas de transporte.
Construimos una ciudad que nos devolvió algo mucho más valioso: nuestro tiempo.
Y esa sí es una ciudad que vale la pena dejarles.
ES! Visión
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