Óscar Iván González Fabela, estudiante de posgrado de la Facultad de Artes, obtuvo el primer lugar en la categoría de composición del XIII International Piano Competition ULJUS con una pieza para cuarteto de cuerdas que transforma tormentas, lluvia y mitología mexica en música contemporánea.


Una tormenta, el sonido del agua y una deidad prehispánica terminaron conectando a la Universidad Autónoma de Chihuahua con una competencia internacional realizada desde Serbia.
Óscar Iván González Fabela, estudiante de la Maestría en Producción Artística de la Facultad de Artes de la UACH, obtuvo el primer lugar en la categoría de Composición de Música Acústica del XIII International Piano Competition ULJUS 2026.
Lo hizo con TLALOC (String Quartet No. 1), una composición para cuarteto de cuerdas inspirada en Tláloc, deidad mexica asociada con la lluvia.
¿Cómo consiguió el primer lugar?
González Fabela compitió en la modalidad en línea del certamen internacional organizado desde Smederevo, Serbia, donde la composición forma parte de las disciplinas disponibles.
Su obra obtuvo una calificación final de 96 puntos.
El jurado estuvo integrado por especialistas de Serbia y México, quienes otorgaron puntuaciones de 96, 97 y 95 puntos.
Las reglas de la competencia establecen un mínimo de 95 puntos para obtener el primer premio.
En la misma categoría, el surcoreano Wook-Yong Jeon obtuvo el segundo lugar con 88.67 puntos, mientras Marilena Zlatanou, de Noruega, alcanzó el tercero con 76 puntos.
El ULJUS International Piano Competition forma parte del calendario internacional de competencias musicales y aparece en el catálogo 2026 de la Alink-Argerich Foundation.
La organización reportó alrededor de 300 participantes de 30 países en su modalidad en línea, además de más de 200 concursantes de 10 países en su competencia presencial.
¿A qué suena Tláloc?
La pieza no intenta simplemente “musicalizar” una historia prehispánica.
González Fabela utiliza recursos de la música contemporánea para representar distintos estados relacionados con una tormenta, el agua y la dimensión espiritual asociada con Tláloc.
La obra está dividida en tres movimientos.
Una tormenta que comienza a formarse
El primer movimiento, Intenso, Deciso, busca representar la acumulación de energía antes de una tormenta.
La música utiliza ritmos marcados, cambios de textura, microtonalismo y diferentes formas de producir sonido con los instrumentos para generar una sensación de tensión y fuerza.
Dicho de otra manera: intenta convertir en sonido ese momento en el que el cielo comienza a cargarse antes de que llegue la lluvia.
De la tormenta a una atmósfera espiritual
El segundo movimiento, Tranquillo, Spirituale, cambia completamente de ambiente.
Aquí aparecen sonidos más ligeros y resonantes mediante armónicos producidos por violines, viola y violonchelo.
La intención es crear una atmósfera más contemplativa, donde el sonido deja de representar únicamente un fenómeno natural y adquiere una dimensión simbólica.
El agua convertida en movimiento
El tercer movimiento, Risonante e Leggiero, está construido alrededor de la idea del movimiento del agua.
Los músicos modifican constantemente la forma de utilizar el arco y el punto donde éste entra en contacto con las cuerdas para producir diferentes colores y texturas.
El resultado busca recrear musicalmente gotas, corrientes y movimientos líquidos hasta llegar a una resonancia final suspendida.
Un cuarteto llevó la pieza al sonido
Una composición existe primero sobre papel.
Para competir, alguien tiene que convertirla en sonido.
La interpretación de TLALOC estuvo a cargo del Cuarteto Cromano, agrupación de Monterrey integrada por Juan Manuel Flores en primer violín, Sebastián García en segundo violín, Caleb Ahedo en viola y Ana Karen Rodríguez Lazcano en violonchelo.
La ejecución resulta particularmente importante en una obra de este tipo porque incluye técnicas poco habituales y cambios en la manera tradicional de tocar los instrumentos.
De Monterrey a un posgrado en Chihuahua
Óscar Iván González Fabela es originario de Monterrey, Nuevo León.
Estudió la Licenciatura en Música con acentuación en Composición en la Facultad de Música de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Actualmente cursa en Chihuahua la Maestría en Producción Artística, con especialidad en Creación Musical, dentro de la Facultad de Artes de la UACH.
Su premio ocurre en un terreno que pocas veces llega a los reflectores fuera de los espacios especializados: la creación de música contemporánea.
Y quizá ahí esté lo más interesante de su trabajo.
Una figura originada siglos antes de la existencia de violines europeos terminó convertida en una obra para cuarteto de cuerdas, compuesta por un estudiante que actualmente se forma en Chihuahua y evaluada por un jurado internacional desde Serbia.
Tláloc también terminó viajando.
Redacción por: Jesús Cota
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