Desde lejos parece una enorme ilustración colocada sobre una montaña. Pero al acercarse, la imagen cambia por completo: el rostro está formado por las fachadas de 350 viviendas de una colonia de Ecatepec.
Hay imágenes en internet que parecen demasiado perfectas para ser reales. La llamada “Colonia Simi” es una de ellas.
En San Carlos Cantera, una comunidad de Ecatepec, Estado de México, cientos de viviendas fueron pintadas de manera coordinada hasta conseguir que, vistas desde la distancia, formen el gigantesco rostro del Dr. Simi.
La intervención rápidamente llamó la atención por su escala, pero detrás de la fotografía viral existe una historia que va mucho más allá de pintar casas.
El proyecto impulsado por la Fundación Dr. Simi buscó combinar una intervención urbana con acciones de apoyo comunitario en una zona donde sus habitantes enfrentan distintas carencias relacionadas con servicios, seguridad y acceso al agua.

¿Cómo convirtieron 350 casas en un Dr. Simi gigante?
La idea partió de una realidad bastante menos llamativa que el resultado final: muchas viviendas de comunidades populares permanecen sin pintar simplemente porque hacerlo representa un gasto que las familias no siempre pueden asumir.
A partir de ahí surgió una propuesta distinta.
En lugar de pintar cada vivienda de manera aislada, las fachadas se convertirían en pequeñas piezas de una imagen mucho mayor.
Para construir el macromural fueron necesarias 350 viviendas, más de 800 litros de pintura, alrededor de 10 meses de trabajo y 940 horas hombre, además de la participación del artista local Oliver Tormenta.
El resultado solamente puede apreciarse por completo desde la distancia: colores distribuidos entre calles y viviendas terminan formando los ojos, lentes, bigote, cabello y sonrisa del popular personaje.
Los vecinos tuvieron que autorizar la transformación
Pintar cientos de propiedades privadas implicaba algo fundamental: contar con la aprobación de quienes viven ahí.
La Fundación mantuvo comunicación con los habitantes para explicar el proyecto y solicitar autorización antes de intervenir las fachadas.
En algunos casos, el trabajo incluso se extendió hacia determinadas áreas interiores de las viviendas.
Pero convertir la colonia en un enorme lienzo era solamente la parte más visible de la intervención.
Lo que hay detrás de la imagen viral
El proyecto también contempla acciones sociales para la comunidad.
De acuerdo con la información difundida sobre la intervención, habitantes han recibido apoyos como despensas, atención médica, medicamentos y otros programas de asistencia.
Además, se ha planteado una segunda etapa que podría incorporar mejoras al centro comunitario, paneles solares, acceso a internet, gimnasio, reforestación y proyectos relacionados con el suministro de agua.
Entre los planes mencionados destaca la posibilidad de activar un pozo con capacidad para beneficiar a alrededor de 39 mil personas, además de desarrollar un huerto comunitario para producir frutas y verduras.
¿Podría haber más “Colonias Simi” en México?
La experiencia de San Carlos Cantera también abrió la posibilidad de replicar el concepto en otras comunidades.
Y ahí aparece una lectura interesante del proyecto.
El gigantesco Dr. Simi funciona como una herramienta para llamar la atención. Es la fotografía que circula en redes sociales y provoca que alguien se detenga a preguntar: “¿Eso realmente está hecho con casas?”
Pero una vez capturada esa atención, detrás aparecen problemas bastante más complejos que una fachada sin pintura.
La imagen se construyó con 350 viviendas y cientos de familias que viven dentro de ellas.
Por eso, aunque el enorme rostro del Dr. Simi fue lo que volvió viral a esta colonia de Ecatepec, la verdadera historia está algunos metros más abajo: en las calles, las viviendas y una comunidad que ahora busca que su transformación vaya mucho más allá del color.
Redacción por: Jesús Cota
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