La historia de Marisela Escobedo Ortiz se convirtió en uno de los símbolos más representativos de la lucha contra la violencia y la impunidad en México. Madre y activista, dedicó gran parte de su vida a exigir justicia por el feminicidio de su hija, enfrentando a las autoridades y denunciando públicamente las fallas del sistema judicial.

Con una profunda determinación, Marisela recorrió distintas instancias gubernamentales, encabezó protestas y se manifestó de manera constante para exigir que el responsable fuera castigado. Su lucha no solo buscaba justicia para su familia, sino también visibilizar la violencia que enfrentan miles de mujeres en el país.
A lo largo de su activismo, su voz se convirtió en un llamado a la sociedad para no permanecer en silencio ante la injusticia. Su valentía inspiró a muchas personas y colectivos a seguir levantando la voz por las víctimas y sus familias.
El legado de Marisela Escobedo permanece como un recordatorio de la importancia de exigir justicia, combatir la impunidad y trabajar por un país más seguro y digno para todas las mujeres.
Por Chihuahua Es Politica